Salvar vidas no puede, no debe, ser delito
“¿Me reciben? Soy Carola Rackete, capitana del Sea-Watch 3 y voy a entrar en aguas italianas, voy a atracar en Lampedusa. No estoy pidiendo permiso, es firme e innegociable. Llevo en una situación desesperada a 42 personas rescatadas de una muerte segura en el Mediterráneo«. Estas palabras fueron retransmitidas por Carola Rackete por radio antes de atracar en el puerto comercial de la isla italiana de Lampedusa. Desoyó la prohibición de la Guardia di Finanza, que incluso trató de interponerse en
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