Entrevista al proyecto comunicativo @Cuellilargo

Nos guste o no, la forma de recibir, consumir y digerir información está cambiando. Existe una saturación de medios, webs y blogs digitales. No podemos leer todo lo que se publica al día y la forma de mantenerse informada pasa por ver vídeos que profundizan en temas de actualidad. Si una imagen vale más que mil palabras, un vídeo vale más que 10.000. En este nuevo contexto, las streamers de Twitch y las youtubers que condensan las noticias de forma amena en vídeos breves cada vez cobran más protagonismo. Por ello, es de agradecer que existan proyectos de comunicación audiovisual alternativos, que se unan a estas nuevas formas de comunicar desde una visión crítica con el status quo. Uno de estos proyectos es @Cuellilargo.

@Cuellilargo es un colectivo de comunicadores que intenta explicar el mundo de forma clara, crítica y rigurosa, siempre en oposición a los medios al servicio del poder. No les financia ningún banco, gran empresa o fondo de inversión, por lo que se mantienen plenamente independientes en las informaciones que dan, así como en sus enfoques y opiniones. En su canal de YouTube puedes ver todos los trabajos que han hecho hasta la fecha.

Han tenido a bien contestar a una serie de preguntas que les hemos preparado acerca de su proyecto y la publicación de su ensayo, Todo el Mundo puede ser Antifa.

Todo por Hacer (TxH): Primeramente, nos gustaría que contases con tus propias palabras qué es el proyecto @Cuellilargo

El proyecto comienza sobre 2018 cuando un compañero y yo, que trabajábamos juntos en la empresa Playground, decidimos empezar a hacer un vídeos por nuestra cuenta. Yo me encargaba más de la parte de escritura y él de la parte de montaje aunque siempre ha sido un poco líquido. La idea era hacer un contenido crítico con los poderes económico, estatal, policial y político institucional. Trabajando en esta dirección empezamos a hacer contenido un poco más largo y con más contexto para lo que son las redes sociales, saliéndonos del corsé de los vídeos de uno o dos minutos en que todo tiene que ser muy rápido y muy inmediato, llegando hasta los 7 minutos que desde el mundo del que nosotros veníamos es bastante largo.

Vimos que funcionaba bastante bien y que el enfoque a la gente le gustaba y, poco a poco, fuimos creciendo hasta que llegado un punto dejamos nuestro trabajo por cuenta ajena y nos empezamos a centrar más en el proyecto aunque seguimos compaginándolo con otros trabajos porque evidentemente no da para sacar un sueldo. Actualmente los ingresos los repartimos entre las cinco personas que integramos el proyecto, cada una con distinto nivel de dedicación.

Trabajamos de manera horizontal, la mayoría de las veces a través de internet, para proponer y decidir cuáles van a salir y cuáles podemos asumir con los recursos que tenemos. Estamos haciendo tanto videos como publicaciones en redes sociales más orientadas a lo escrito, también tenemos la cuenta de autodefensa laboral con estética Mr. Wonderfull que se llama @mr_workingful_ y también estamos haciendo directos en Twitch que es un formato que nos permite tocar más temas.

Utilizamos prácticamente todas las redes hegemónicas que usan la mayoría de personas: Facebook, YouTube, Twitter, Instagram, tenemos también un canal de Telegram y nos financiamos principalmente por Patreon. La gracia de financiarnos por Patreon es que no dependemos de los anuncios de YouTube y otras redes sociales, si llega algún ingreso por ahí es bienvenido, pero no contamos mucho con ello porque para conseguir muchas visitas es necesario hacer un contenido muy agresivo y orientado al clickbait y no es el tipo de contenido que queremos hacer. En el formato de suscripción por Patreon hay personas que deciden respaldarte hacen una aportación de 1, 2 o 3 euros al mes.

TxH: Este año que estamos a punto de finalizar publicaste tu primer ensayo titulado: ‘Todo el mundo puede ser antifa’; ¿qué te lleva a afirmar esa sentencia tan convencido?

Realmente creo que es así, que todo el mundo puede y debe serlo y todo aquel que se considere antifascista puede tomar partido en la lucha antifascista de la forma que quiera o considere oportuna. Normalmente se ha asociado el movimiento antifascista a la confrontación física con los grupos de extrema derecha pero creo que el antifascismo realmente útil va más allá de eso y que hay cosas mucho más valiosas que hacer más allá de la confrontación física. El espíritu de libro es éste, que todas las personas, independientemente de su edad, capacidades, disponibilidad, tiempo, pueden encontrar la manera de participar del movimiento antifascista porque hay muchas tareas que se pueden hacer en esa dirección y porque nos necesitamos a todas para ganar esta batalla contra el fascismo y hacerle retroceder.

El título surge de la idea de “antifascismo de espectro completo” que desarrolla el periodista estadounidense Mark Brey en su ensayo Antifa, en el que invita a dejar de hacer de la violencia un fetiche y estar más abiertos a más estrategias para combatir estas ideas ya que la lucha antifascista tiene muchísimas caras.

Un ejemplo lo encontramos en las redes de apoyo mutuo en los barrios o pueblos, ya sean estas más combativas como los sindicatos de vivienda u otras más orientadas a bancos de alimentos, de ropa o clases de refuerzo para las peques del barrio. Todos estos espacios crean unos vínculos de solidaridad y cooperación entre las vecinas. De esta manera es más difícil que calen ciertos mensajes de odio contra las personas de esa misma comunidad.

TxH: Afirmas que el fascismo no se cura leyendo o viajando sino combatiéndolo en todos los frentes posibles, ¿crees que el antifascismo se ha encontrado cómodo en algunos clichés hasta la actualidad?

No sé si el antifascismo como tal o han sido los medios de comunicación que han creado estos clichés parte de la opinión pública que se ha acomodado en estas ideas de que el fascismo se cura leyendo o viajando. Cuando se dicen estas cosas yo siempre me preguntó: ¿Leyendo qué y viajando a dónde? ¿Leyendo el Mein Kampf? ¿Viajando a Predappio? (que es el sitio este de peregrinaje de fascistas italianos dónde está enterrado Mussolini). Yo creo que son solo clichés y lugares comunes muy cómodos pero muy faltos de fundamento y que es peligroso pensar que los fascistas no leen o no viajan o qué son incultos o que les falta leer. Hay personas con ideología fascista que son muy cultas, muy inteligentes, muy leídas y tienen esas ideas igualmente. Por eso aunque viajar y leer pueda servir a algunas personas para alejarse de las ideas fascistas creo que no es una solución completa y que es necesario hacer frente a estas ideas en todos los espacios posibles.

TxH: Desde hace años se viene reclamando un antifascismo a todo color y no de capuchas negras. ¿Cómo podríamos no jugarle la estrategia al fascismo sin dejar de perder nuestra esencia de lucha antifa?

Creo que depende mucho del contexto y de las fuerzas con que cuente el fascismo y el antifascismo en cada lugar. Es cierto que en ocasiones líderes fascistas van a determinados sitios para provocar y poder victimizarse. Esto ocurre tanto en mítines como en redes sociales. Sobre lo que parece que hay bastante consenso es en que cualquier estrategia antifascista para limitar que las ideas de odio se propaguen debe tender a sumar el máximo de apoyo social, ser no violenta para facilitar el acceso a todo tipo de personas. Esto no es una máxima para cualquier situación pero sí algo hacia lo que hay que tender.

Por otro lado, en redes sociales, por más indignante que nos resulte un mensaje lo más inteligente es no responder y no generar interacciones para que el algoritmo no lo considere relevante y lo muestre a más personas, especialmente si es una cuenta pequeña. De hecho los partidos de extrema derecha lanzan estos mensajes buscando esa reacción.

TxH: En el ensayo mencionas que las redes de apoyo y luchar por otro mundo posible es una buena estrategia del antifascismo, esto nos lleva a un histórico debate en el seno del movimiento libertario español: ¿Antes la guerra al fascismo o la lucha revolucionaria?

Yo pienso que van de la mano, sabemos que el fascismo nace del capitalismo, las desigualdades que provoca el segundo dan lugar a la eterna lucha de pobres contra pobres que alimenta al fascismo mientras los ricos sueñan con fabricar naves espaciales para poder ir a vivir a Marte. Aunque los fascismos, tanto los clásicos como los actuales, se presenten como defensores de la clase trabajadora están muy claramente al servicio de las élites. Por eso creo que la lucha contra el sistema capitalista que se basa en la explotación de personas, recursos naturales, animales no humanos copia a su vez muchas de las fuentes de las que bebe el fascismo.

TxH: El fascismo es hijo cultural de la vieja Europa pero se puede dar en otros lugares y contextos. ¿Son aplicables estas recetas antifascistas a todas las latitudes del planeta?

Yo creo que sí. La esencia de la ideología fascista es la legitimación de la desigualdad, aunque dependiendo del contexto esta desigualdad se canaliza hacia diferentes grupos. En los fascismos clásicos el chivo expiatorio fueron las comunidades judías cuando ahora parece que lo son más las personas migrantes, disidentes de género, de diferentes religiones, etc. Por eso las recetas que podemos aplicar para luchar contra el fascismo son parecidas aunque habrá que adaptarlas a cada contexto valorando las fuerzas y recursos de que disponemos.

TxH: Las redes sociales son un buen ejemplo de la alianza entre capitalismo y fascismo; unos hacen dinero, y los otros difunden su discurso de odio. ¿Por qué igualmente debemos estar presentes en redes digitales y qué herramientas podemos explorar para manejarlas mejor sin caer en su trampa?

Es un debate que tenemos internamente, sabemos que no estamos libres de contradicciones y a pesar de que las redes son un espacio muy hostil para nuestras ideas, procuramos no caer en provocaciones de cuentas de derecha, que no nos roben esfuerzo y energía respondiéndoles y centrarnos difundir nuestro mensaje y el tipo de mundo igualitario en el que creemos. Somos muy conscientes de que no podemos destruir la casa del amo con las herramientas del amo pero podemos usar esas herramientas para al menos construir un tractor y ver si con eso podemos hacer algo. Nos motiva ver que el mensaje llega a bastante gente, hay videos que se viralizan muchísimo y llegan a tener cientos de miles de visitas y, aunque no a todas las personas que ven los videos le cambiemos la percepción, nos gusta pensar que plantamos algún tipo de semilla.

TxH: Por último, nos encantarían algunas recomendaciones de youtubers, canales de Twitch u otras plataformas con una temática política o social que consideres interesante de conocer.

Youtube: Putomikel, Rubén Hood, Escupamos la Historia, Fiskifus, Contrapoints, Cuñado de Izquierdas, Chinicuil.

Twitter: ProyectoUna, Dani Treviño, Blissy, Bulldog Punk.

Twitch: Facu Díaz, Pandemia Digital, Rubén Hood.

Comparte y difunde

5 comentarios en «Entrevista al proyecto comunicativo @Cuellilargo»

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Ver
Privacidad