Ocupación S.A.

Hace 45 años, el Sáhara Occidental, la hasta entonces “provincia 53” de España, pasó a ser anexionada por la monarquía alauí a través del acuerdo tripartito de Madrid entre España, Mauritania y Marruecos. Antes de esto, en 1970, la ONU había instado a España a que se celebrara un referéndum de autodeterminación en el territorio. El régimen franquista accedió a ello en 1974, gracias a la presión ejercida por el Frente Polisario (fundado en 1973) y por Argelia, pero el rey Hassan II de Marruecos manifestó su desacuerdo ante distintas organizaciones internacionales, alegando que se trataba de un territorio marroquí, por lo que la consulta se suspendió.

En 1975, el rey Hassan anunció que se llevaría a cabo la denominada Marcha Verde para reclamar el Sáhara. Actuó espoleado por los anuncios de que España estaba dispuesta a marcharse de la región y por el apoyo poco velado que recibía de Estados Unidos, dado que el Frente Polisario y Argelia sostenían posturas cercanas a la Unión Soviética. El 6 de noviembre de ese año, 50.000 civiles y 25.000 soldados marroquíes cruzaron la frontera y acamparon en territorio español. Estados Unidos y Francia dieron su beneplácito a la anexión del Sáhara Occidental a Marruecos en ese momento. Y, a cambio de que España se marchara y entregara el control a Marruecos, el secretario de Estado yanki, Henry Kissinger, prometió al rey Juan Carlos I que le apoyaría a consolidar la Jefatura del Estado (que es esos momentos ostentaba de manera interina) tras la muerte de Franco.

Unos días después, el 14 de noviembre, se firmaron los Acuerdos de Madrid entre España, Marruecos y Mauritania, en los que el Estado español se comprometió a abandonar su presencia en la región y se desvinculó unilateralmente de toda obligación de carácter internacional relacionada con su administración. Y así, en febrero de 1976, España se retiró del Sáhara y se lo comunicó a la ONU, poniendo fin a su ocupación.

Sin embargo, la Corte Internacional de Justicia de La Haya dictaminó que ni Marruecos, ni Mauritania, ostentan título alguno sobre la soberanía del Sáhara y que los Acuerdos de Madrid son nulos, porque España no podía transferir unilateralmente la soberanía. Y, en el mismo sentido, la ONU niega que estas potencias cuenten con capacidad administrativa sobre el Sáhara por lo que, a día de hoy, oficialmente el Estado español sigue siendo la potencia administradora del territorio 45 años después de su marcha y se considera que el Sáhara es la última colonia que queda en África. Y, a pesar de ello, el Estado español se ha dedicado a ignorar sistemáticamente al pueblo saharaui y a dejar su destino en manos del gobierno marroquí.

En la actualidad, 250.000 saharauis siguen viviendo en los campamentos en el desierto argelino de Tindouf, en una zona que carece de importancia económica. Dependen de las ayudas internacionales para sobrevivir y la disciplina impuesta por el Frente Polisario es muy estricta, dado que son conscientes de que si permiten a sus habitantes abandonar estos campos su pueblo se irá diluyendo hasta su eventual desaparición. Esto se traduce en la frustración, el malvivir y el deseo de una solución para miles de jóvenes refugiados que no tienen un hogar estable, a quienes los cortes de luz les vienen dados como algo natural y que no han conocido otra situación que la (pos)guerra.

Además, el Sáhara Occidental se encuentra dividido de norte a sur por un gran muro de 2.720 kilómetros. Conocido como el Muro de la Vergüenza, es el más largo del mundo. Inspirado en la Línea Bar Lev de Israel, cuenta con búnkeres, vallas, radares de movimiento y campos de minas y se encuentra defendido por 100.000 soldados. Al oeste se encuentra el territorio ocupado por Marruecos (donde, casualmente, se encuentran los recursos naturales) y al este los denominados territorios liberados y los campos de refugiados.

La responsabilidad de los diferentes gobiernos de España con la situación del Sáhara Occidental, territorio del que continúa siendo potencia administradora, no es solo una mera cuestión de geopolítica e intereses cruzados. Cargos públicos y numerosas empresas están haciendo fortuna con el saqueo de los recursos naturales de un país que lleva 45 años soportando la ocupación ilegal por parte del régimen de Marruecos.

Así lo denuncia el documental Ocupación S.A., dirigido por la periodista Laura Daudén y el profesor experto en Relaciones Internacionales Sebastián Ruiz-Cabrera, y que ya se puede ver íntegro en el siguiente enlace (o más abajo, al final de este artículo). La cinta señala con nombres y apellidos a las grandes corporaciones españolas que se aprovechan de la especial situación jurídica por la que atraviesa el Sáhara Occidental para mercadear con el extractivismo de un territorio rico en pesca, fosfatos, arena y energías renovables. «Muchas empresas transnacionales buscan contextos que tengan poca regulación, donde se pueda actuar de manera más flexible para aumentar su margen de beneficios«, explica Felipe Daza, investigador del Observatorio de Empresas y Derechos Humanos en el Mediterráneo (ODHE).

Ocupación, S.A.

Dirigido por Laura Daudén  y Sebastián Ruiz Cabrera. Mundubat y Foward Films. España/Brasil, 2020. 40 minutos

Tal y como cuenta la web Tercera Información, «45 años después, y a modo de denuncia de la perpetuación del colonialismo en pleno siglo XXI, se anuncia un documental tan necesario como rompedor que pretende sacar los colores a la clase empresarial y política española. OCUPACIÓN S.A, un proyecto de la ONGD vasca Mundubat y de la productora brasileña Forward Films, presenta así el relato de una traición histórica que pone nombre y apellidos españoles a un expolio silenciado que vulnera la legalidad internacional perpetrando el saqueo de la última colonia africana: el Sáhara Occidental.  

Codirigido por la Laura Daudén —periodista, investigadora y autora del primer libro sobre el Sáhara Occidental en Brasil— y Sebastián Ruiz-Cabrera —experto en relaciones internacionales y medios de comunicación—, OCUPACIÓN S.A. es un trabajo documental llevado a cabo por la productora brasileña FORWARD FILMS en colaboración con las ONGDs vascas Mundubat y Gune Irekiak, y con la financiación de la Diputación Foral de Gipuzkoa y los Ayuntamientos de Donostia,  Madrid y Hernani.

Con un tratamiento de gran sensibilidad y una investigación minuciosamente contrastada, el corto documental destapa y muestra por primera vez en formato audiovisual el lucrativo entramado empresarial español en el Sáhara Occidental, como uno de los aspectos más encubiertos y silenciados de la historia española. Con hondas raíces en el período franquista, y como la continuación de un sistema injusto y opaco que sigue vulnerado todo tipo de derechos humanos y legislaciones internacionales, el flirteo entre los poderes políticos españoles y empresas pertenecientes al poderoso e intocable IBEX35 es desvelado con valentía en el corto documental.

Las declaraciones de expertas y expertos en materia de legalidad internacional o extractivismo, activistas saharauis, periodistas o representantes políticos, nutren la narrativa de OCUPACIÓN S.A. como un ejercicio de honestidad que pretende contribuir a sacudir conciencias y aumentar la presión ciudadana para terminar con el inaceptable beneplácito de las autoridades españolas en un negocio que mantiene en una situación de colonización el último territorio por descolonizar de África«.

El futuro es incierto, pero parece claro que el conflicto está lejos de resolverse, lo cual sucederá únicamente cuando se reconozca el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui y se celebre el referéndum. Y parece más difícil en un contexto como el actual, en el que Mohamed VI autoriza a empresas occidentales a explotar los recursos saharauis y se ofrece para controlar con dureza la entrada de migrantes subsaharianos a Europa a cambio de que las potencias europeas miren para otro lado y callen ante las vulneraciones de derechos humanos que comete su régimen.

Desde hoy, la Fundación Mundubat pone el documental en abierto, continuando con su compromiso de apoyar y dar a conocer la lucha del pueblo saharaui. Si no lo puedes ver en el vídeo que se encuentra sobre estas líneas, lo puedes hacer a continuación: Ver documental completo

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