Una compañera es condenada a siete años y medio de prisión en Alemania

¿Qué delito es robar un banco, comparado con el hecho de fundar uno?” – Bertolt Brecht

Como ya explicamos hace un año en este medio, en la primavera de 2016 se detuvo a una mujer y a un hombre en Barcelona y se les entregó a la justicia alemana, acusados/as de haber cometido un atraco, sin provocar heridas/os, en un banco en Aachen en 2014 (véase “La Solidaridad Rebelde”, junio 2016).

En enero de 2017 comenzó el largo y tedioso juicio, de seis meses de duración, contra estas personas. Unos meses antes, una holandesa había sido absuelta por estos mismos hechos, por lo que cabía albergar espacio para la esperanza. Por la sala de vistas desfilaron testigos con relatos plagados de contradicciones (algunas trabajadoras del banco aseguraban que en la acción no había participado ninguna mujer, otros lo contrario), un Mosso d’Esquadra que se negó a identificarse y al que no se le permitió declarar por este hecho, peritos de ADN que apuntaban a la acusada como portadora de una chaqueta usada el día en cuestión y peritos biométricos que establecían que ella podría tratarse de una de las autoras, pero que bien podría ser otra persona. No vamos a reproducir todo lo que se dijo; las distintas vistas e intervenciones del juicio se encuentran recogidas cronológicamente en la página Solidaritat Rebel, para quien le interese.

Finalmente, el pasado 7 de junio se celebró la última sesión y el tribunal anunció, de forma oral durante un periodo dos horas, su veredicto: el hombre debía ser absuelto en virtud del principio de presunción de inocencia, pero la mujer debía ser condenada a siete años y seis meses de prisión.

Para ponerlo en perspectiva, es una pena de un año y tres meses más que a Urdangarín (condenado por malversación, prevaricación, fraude, tráfico de influencias y dos delitos fiscales) o cuatro años y seis meses más que a Díaz Ferrán por apropiarse indebidamente de 4,4 millones de euros de clientes de Viajes Marsans.

Entre las razones que explican el fallo se encuentran el hecho de que las expropiaciones bancarias históricamente se han justificado por el anarquismo y el hecho de que la acusada no se haya distanciado políticamente de esas prácticas.

La abogada de la defensa ha recurrido la sentencia, por lo que esto no ha acabado aún para las más optimistas, pero ahora lo que nos sale es alegrarnos por el absuelto y arropar a la compañera. Siete años de la vida de una persona es un trago difícil de digerir. Son siete años tras unos altos muros sin poder abrazar a tus amigas, sin poder acudir a tus espacios de confianza, sin poder hacer vida común con tu pareja y tu gente.

Es el momento de mostrar nuestra solidaridad rebelde. Invitamos a escribir a la compañera, para hacer más llevadera su condena, a:

Lisa, nº 2893/16/7

Justizvollzuganstanlt (JVA)

Köln Rochusstrasse 350

50827 Köln (Germany).

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