El estado mexicano contra el bloque negro feminista. Desalojo y represión en la Okupa Cuba en el D.F.

Magda, Karla y Arely, son 3 jóvenes mexicanas, fuertemente comprometidas con la lucha contra los feminicidios, abusos sexuales, amenazas y desapariciones de las mujeres en el país que habitan, México. País donde la violencia de género es generalizada y no para de aumentar1, donde un promedio de 10 mujeres son asesinadas cada día; el primer país del mundo en abusos sexuales de menores, de acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE); donde las violaciones figuraron como el delito con el mayor aumento en su incidencia durante el 2021: cada día del 2021 se cometieron 58 violaciones y al mes 1.765, si la cifra acumulada se dividiera entre los 32 estados de la República, implicaría que en cada uno se cometieron 600 violaciones al año (casi 2 por día), según datos brindados por la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC).

Esta cotidianeidad de la violencia contra las mujeres, hizo estallar la mecha del feminismo, incluso mujeres que nunca habían formado parte de colectivos, que nunca habían salido a protestar, se sentían identificadas con esta lucha, provocando desde agosto de 2019 una ola de manifestaciones feministas en todo el país. Y es en este contexto en el que hace casi 2 años, un grupo de mujeres deciden ocupar un espacio, con el objetivo de denunciar la ineficiencia de las autoridades con sus instituciones y crear un refugio para todas aquellas mujeres víctimas de agresiones machistas que necesitaran un espacio donde vivir y donde sus niñes pudieran al fin crecer tranquilas y libres de toda violencia. Así surge la Okupa Cuba, lugar que pronto se llenó de multitud de mujeres víctimas de maltrato, de mensajes de lucha, organización y cuidados entre mujeres. Además de funcionar como un hogar para mujeres con crías, se llevó a cabo una agenda cultural, talleres, actividades, etc… La violencia de género las convirtió en activistas. La Lleca” (colectivo especializado en intervenciones artístico-sociales en centros penitenciarios, basadas en el trabajo con las emociones y la ternura radical) se unió a esta agenda con performances y acompañamientos psicoterapéuticos. Ofreciendo acompañamiento y psicoterapias. Hicieron con “La Lleca” algunas salidas principalmente para las crías con mucho cuidado y planeación por el riesgo que corren las personas cuando están en un espacio de refugio y continúan las violencias por los agresores. Otras compañeras refugiadas podían salir a buscar empleo, tratando de ayudarse y ayudar a otras económicamente.

Demasiado justa su lucha para que el Estado se quedara de brazos cruzados… El 15 de abril de 2022, la policía desalojó de manera arbitraria el inmueble, en medio de un operativo en el que parecía afirmarse que ser feminista era más peligroso que ser asesino. El inmueble era perteneciente a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos. Tras un aparatoso operativo policial, en el mismo acto fueron detenidas las tres activistas, Magda, Karla y Arely, que actualmente siguen en la prisión de Santa Martha Actitla, con diferentes cargos y diferentes procesos. Al inicio fueron acusadas de «narcomenudeo” y daño a propiedad ajena. Este segundo cargo está vinculado también a un episodio que fue difundido en medios públicos del país, con el que se terminó invitando a reducir el movimiento feminista en México, a la criminalización de las compañeras y a la criminalización de la capucha que “acuerpa”, que denuncia.

A partir de aquí el caso está cargado de irregularidades, criminalización y fabricación de delitos y pruebas, según nos relata su entorno. Uno de los abogados de las compañeras comentó que podrían estar enfrentándose a penas de hasta 30 años de prisión para las activistas, con el objetivo de mandar un mensaje de freno y deslegitimación del movimiento feminista

Según Omar García Harfuch, secretario de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México el desalojo fue ordenado tras recibir la denuncia ante la fiscalía de una profesora, cuyo vehículo fue golpeado en las inmediaciones de la okupa, y que presentó un video grabado por su hija del momento. La difusión de este vídeo a través de twitter, en el que supuestamente integrantes de la Okupa Cuba destrozaban el vehículo de esta profesora en la calle, se hizo viral. Al día siguiente, se presentaron en la puerta de la Okupa Cuba unos 200 policías que sacaron por la fuerza y arrestaron a las 3 jóvenes que estaban en el inmueble en ese momento.

La defensa de 2 de las 3 activistas correo a cargo de dos abogados especialistas en derechos humanos: Karla Micheel Salas, del Grupo de Acción por los Derechos Humanos y la Justicia Social y Edwin Alan Piñón González. Según elles, la muestra más evidente, del ensañamiento que el Estado está haciendo hacia las 3 activistas, está en la falsificación de pruebas, como las 10 bolsas de marihuana que dicen que tenía cada una de las mujeres en su posesión en el momento de la detención, para imputarles el agravio de delitos contra la salud, cuando la realidad fue que únicamente poseían una cantidad ridícula en sus bolsillos, y la actuación rápida y diligente en el caso de robo, sin acreditar la existencia del teléfono móvil que, presuntamente, las mujeres robaron a la maestra.

La metáfora: “Resulta interesante ver el índice de impunidad respecto al delito de robo en la Ciudad de México. Más del 98% de los casos de robo están en absoluta impunidad, el Ministerio Público ni siquiera investiga nada, sólo recibe la denuncia”, explica el abogado Alan Piñón en una entrevista con el medio EMEEQUIS.

Por su parte, la abogada Karla Micheel Salas refirió que la detención del 15 de abril fue arbitraria y muy violenta, en donde las acusadas fueron agredidas y torturadas, e incluso lo siguen siendo en el interior de la cárcel de Santa Martha Acatitla, donde reciben tratos diferenciados, descalificaciones, las obligan a mantener posturas por largos periodos de tiempo y les han condicionado el agua y la comida. “Todas ellas presentan lesiones, fueron pateadas, golpeadas por integrantes de la policía de Seguridad Ciudadana y de la Policía de Investigación”, explicó, razón por la cual se solicitó la aplicación del Protocolo de Estambul para verificar si las mujeres han sido tratadas con tortura, tratos degradantes e inhumanos.

Asegura también que las mujeres fueron obligadas, con amenazas, a realizar las diligencias de reconocimiento por parte de la agredida, aunque sus complexiones físicas son diferentes a las referidas en la denuncia. “Algunas de ellas fueron amenazadas en sede ministerial por parte de la Policía de Investigación incluso con ser violadas, fueron obligadas a firmar una diligencia en la que no querían participar”, refiere la abogada.

También la Red Nacional de Organismos Civiles de Derechos Humanos “Todos los Derechos para Todas y Todos” (Red TDT) el 31 de mayo, publicó un comunicado donde relatan las irregularidades del proceso y las violaciones a los derechos humanos de las detenidas que se están produciendo desde su detención. Puedes encontrarlo haciendo click aquí.

Parece claro, que el estado ha querido mandar un mensaje aleccionador e intimidante al movimiento en su conjunto.

Además esta situación también ha abierto una brecha en el movimiento feminista, un debate sobre la legitimidad de la violencia y donde se ha estigmatizado al denominado bloque negro feminista, como violento. El Bloque Negro está formado por mujeres que pertenecen a distintas organizaciones feministas. Son la barrera que protege a las demás en las manifestaciones, pero también las que aparecen en los medios de comunicación como responsables de actos vandálicos en la ciudad. Lo que nunca se explica es que estos actos, también tienen un principio político que subyace en destruir todo lo que no nos representa, sirve para mandar un mensaje político, y para llamar la atención y tratar de ser escuchadas. Es un movimiento sin cabezas, en donde cada cabeza es un mundo. “Violencia es la que se ejerce contra una persona, no contra una pared, que no siente, es una forma de protesta, si no lo hiciéramos en una manifestación sería vandalismo, pero tenemos que hacer ruido, es la única forma de que nos escuchen. El ruido en una protesta tiene significado”. “Violencia son los feminicidios, estar en peligro en casa, en el metro, en la sala de clase”, comentan algunas de sus componentes en una entrevista para El País.

Actualmente las compañeras se encuentran a la espera de juicio en el centro penitenciario de Santa Martha Actitla, en México. Únicamente pueden recibir visitas de sus familiares, y la entrega de cartas, libros o fanzines está controlada por un doble sistema de revisión, por el que en ocasiones se pierden algunas de las cosas que se tratan de hacer llegar a las compañeras. No obstante, el próximo sábado 30 de julio a partir de las 19h, está previsto organizar un evento en el ESLA EKO (C/ Ánade 10, de Madrid), para recaudar fondos para las compañeras, donde además de dar a conocer mejor el caso, se contará con la presencia de una compañera de La Lleca (Colectivo que está haciendo el acompañamiento de las familias allí en México), a la que podremos hacer entrega de cartas y/o cualquier otra muestra de solidaridad que hará llegar directamente a las compañeras. Estará estructurado así:

19h. Actualización del caso
19:30h. Charla-debate sobre el bloque negro feminista en México.
20:30h. Performance a cargo de “la Lleca” y espacio de carteo a presas.
21:30h. Cena
22h. Conciertos

Si no puedes venir al evento, te contamos de qué otras formas puedes apoyar a las compañeras:

  • Difundiendo el comunicado de la Red Derechos para Todos y Todas en contra de la criminalización, tortura y Violaciones a los Derechos de las compañeras. LINKS AQUÍ: 2022_05_31_Okupa_Cuba_010 (redtdt.org.mx)
  • Realizando aportaciones voluntarias para apoyar los gastos de las familias de las presas políticas, con el fin de pagar transportes al centro penitenciario y otras movilizaciones, así como soportar los gastos de las compañeras dentro de la cárcel. (Podéis hacerla a través de: www.paypal.me/fabiolaarellano0)
  • Escribiendo cartas de apoyo o cualquier otro material.
  • Organizando eventos para concienciar sobre el caso

+INFO escríbenos a: apoyodetenidasokupacuba@riseup.net
O por Instagram en: @Las3Libres o @okupa_cuba

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1Entre 2015 y 2020, en México se ha evidenciado un incremento en la ocurrencia de diversas formas de violencia de género contra las mujeres y las niñas. Por una parte, según cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, entre 2015 y 2019 el número de carpetas de investigación por feminicidio incrementaron anualmente: hubo 411 en 2015, 605 en 2016, 742 en 2017, 893 en 2018 y 940 en 2019;5 mientras que al 30 de noviembre de 2020 se habían registrado 860. Asimismo, entre 2015 y 2019, se incrementaron los registros de abusos sexuales y de violaciones sexuales cometidas contra mujeres.(Fuente: Diagnóstico de la Comisión Nacional de Derechos Humanos como Integrante de los Grupos que Dan Seguimiento a los Procedimientos de Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres, 2019).

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