Argelaga Nº 5 Otoño 2014

Dejamos la presentación de esta revista en manos de sus propios/as editores/as, publicando a continuación algunos extractos de su presentación web y de la editorial de su quinto número. Puedes encontrar la revista y más información en: www.argelaga.wordpress.com

Las contradicciones entre la necesidad de crecer y la imposibilidad financiera de estimular la demanda, o entre el crecimiento y la escasez de recursos disponibles, principalmente energéticos, condenan la política desarrollista al fracaso más estrepitoso. Pero la dominación no puede tener otra política; es más, está obligada a volcar sus esfuerzos en pos del desarrollo económico, aunque al hacerlo precipite la sociedad a un abismo de destrucción y la acompañe en su caída. El capitalismo ha dejado de ser una alternativa a la catástrofe y, dado que ésta es inevitable, pronto se presentará como la menos cruenta.

portada-a52La humanidad se está viendo pues abocada a plantarse ante la disyuntiva entre revolución o barbarie. […]

Al publicar esta revista, nuestro objetivo es fomentar con el análisis y el debate de las luchas territoriales y urbanas una atmósfera de disidencia y deserción donde el sujeto histórico, que no es otro que la comunidad anticapitalista, pueda constituirse y consolidarse. Haciéndonos eco de las razones de los combatientes, queremos contribuir al resurgir de una crítica práctica que proporcione a dicha comunidad la visión estratégica necesaria para llevar a cabo la sentencia de un mundo sin razón de ser, históricamente condenado.

Contenido del nº 5 (artículos principales):

La democracia directa contra los robots es un importante trabajo de Michel Gomez, en el que se analiza la degradación de la democracia directa por la seudoprotesta posmoderna del tipo «indignados» o Occupy Wall street. Además señala la trampa que puede llegar a ser la llamada economía social y solidaria en manos de burocracias mediadoras entre el sistema capitalista y la catástrofe que genera.

La alarma energética y la crisis social, de Miquel Amorós, establece la relación intrínseca entre energía barata y crecimiento económico, que impone un estilo de vida despilfarrador y dependiente, pues el acceso a la energía está severamente controlado por un oligopolio. El agotamiento de los combustibles fósiles extiende ese control a las fuentes de energía renovables, dando la explotación del territorio un salto cualitativo y agudizando el conflicto social. No hay solución desarrollista, pues dentro de la economía de mercado, la lógica industrial acentúa la crisis en lugar de resolverla.

Sobre la reedición del «Manuscrito encontrado en Vitoria». Se trata de una conocido trabajo debida principalmente a la pluma de Jaime Semprun, que apareció en 1977 con la firma de «Los Incontrolados».

Contiene prácticamente el único análisis de la relación de fuerzas entre el orden burgués y la amenaza proletaria, favorable al primero tras la masacre de Vitoria. La democracia posfranquista fue edificada sobre cadáveres obreros.

Contra el Progreso es un texto clásico y verdaderamente anticipador, escrito por Agustín García Calvo en el exilio y publicado en «Frente libertario». Con el fin de amenizar una tertulia con viejos y jóvenes libertarios, que al no ser gente de partido sabían conversar, Agustín prepara un pincho moruno con las nociones abstractas de Futuro, Tiempo, Progreso e Historia, que tanto han servido a la dominación como pilares de su ideología.

Informe: Cuestionando la capitalidad europea de la cultura Donostia 2016, del grupo Anti TAV de Donostia. El actual clima de consenso en Euskadi, estimulado por el soberanismo catalán, indica que se persigue un capitalismo mucho más desarrollista que el que permitiría la permanencia en el Estado español, lejos de los que los antidesarrollistas postulamos, que no es otra cosa que una Euskalherria o una Catalunya comunitaria, fuera del capitalismo y sin Estado. Para muestra del turbocapitalismo identitario, la mercantilización de la cultura, la apuesta por el turismo industrial, la apología del TAV y demás infraestructuras, el recurso a los grandes eventos y el sueño de una «eurociudad», o sea, la transformación de Euskadi y Catalunya en un sistema metropolitano completo, verdadero ejemplo de terrorismo urbanizador.

En Grecia, el Estado se hunde, los barrios se organizan es una entrevista realizada para el número 7 de la revista francesa «Z», perfectamente ilustrativa del proceso de organización autónoma de la población ante la descomposición y la quiebra del aparato estatal. El ejemplo es válido para cualquier otro país europeo; la diferencia sólo es de grado.

Las minas de Casandra. Contra la minería aurífera en Grecia  es un trabajo que amplía un artículo aparecido en el libro «El oro de Salave» (Cambalache, 2013), de imprescindible lectura. La resistencia admirable de los habitantes de Calcídica a las actividades letales de multinacionales como Eldorado Gold o Hellas Gold y a las intimidaciones de todo tipo que padecen por parte de una policía mercenaria cedida por el Estado, nos dicen que estamos ante la lucha más importante en defensa del territorio habida en el continente.

La utopía digital a debate. Un comentario crítico a «Sociofobia» de César Rendueles es una aportación de José Ardillo a la crítica de la ideología digitalista. La utopía de internet para todos, de un espacio virtual socializado, se parece demasiado a la utopía liberal del último capitalismo como para pasarlo por alto. Las ilusiones de libertad de las redes no tienen traducción en el espacio real porque son eso, idealizaciones del mercado global. Gracias al progresismo y fascinación por la técnica de Marx, heredados de la burguesía, casi todos los anticapitalistas modernos han confiado en el papel liberador de las nuevas tecnologías. Sin embargo, la informatización del mundo es la esclavización del mundo.

El bosque avanza. Los Diggers: una lucha por la tierra y la justicia es un extracto del folleto colectivo «El bosque que avanza», aparecido hace poco en Francia. La evocación del movimiento de los Diggers, entre 1645 y 1650, o sea, durante la Revolución Inglesa, resulta aleccionadora. El punto central de su programa, la explotación común de los bienes comunales en manos de los terratenientes, se asemeja extrañamente al punto central de un programa actual verdaderamente revolucionario. El antidesarrollismo no empieza de otro modo. Para los que quieran saber más, recordemos a propósito la existencia de una película estupenda, «Winstanley», rodada en 1975 por Kevin Brownlow y fácil de encontrar en la red.

Sobre la inviabilidad técnica del capitalismo  es la segunda colaboración de Jorge del Arco en esta revista. El cenit de la producción de petróleo anuncia la inviabilidad del capitalismo, pero no supone su fin. No cabe sentarse y esperar a la crisis final, la que despierte al proletariado de su letargo, ni tampoco una reacción altruista de los privilegiados, dispuestos a dejarse convencer con propuestas nacidas en el campo de la ciencia. No confiarlo todo a factores objetivos, ni delegar en otros la tarea de liberarnos; no precipitarse en un activismo irreflexivo, ni tampoco rehuir el enfrentamiento: Simplemente analizar los hechos desde una perspectiva revolucionaria.

Dossier: Actualidad de la «Zone À Défendre», la ZAD. La ocupación y cultivo salvaje de los terrenos destinados a la construcción de un aeropuerto inútil cerca de Nantes fue rubricada por una imponente manifestación en esa ciudad. Las maniobras divisorias de los estrategas del poder lograron el objetivo opuesto: los ocupantes «zadistas», los reformistas ciudadanistas y los campesinos aparcaron o superaron momentáneamente sus disputas ante la agresión indiscriminada.

Los indígenas ante el progreso, la cooperación y la caridad, de Antonio Pérez. Se trata de un miembro del legendario Grupo Ácrata madrileño de 1967-69, luego de alguien que empezó la experiencia de la política en la trifulca contra la policía, la cárcel y el exilio. Tuvo tiempo para ser uno de los escasos antropólogos españoles que convivió en América con los indígenas, por lo que cuando escribe, conoce el tema de primera mano.

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