Resistencia contra el proyecto de vertedero en Keratea (Grecia)

En Keratea, una pequeña ciudad de 15.000 habitantes cercana a Atenas, el intento del gobierno de poner en marcha la construcción de un vertedero en una colina cercana a la localidad (en el área de Ovriokastro) desencadenó meses de protestas violentas por parte de los/as vecinos/as de ésta y otras localidades cercanas.

Los/as vecinos/as sostienen que el vertedero propuesto estaría demasiado cerca de un área residencial y provocaría además graves daños a un enclave de importancia arqueológica que aún no ha sido excavado del todo.

El vertedero está planeado para aliviar el problema de exceso de basuras en Atenas, cuyo único vertedero no tiene ya capacidad para seguir acumulando los residuos que genera la ciudad. El proyecto se engloba, por tanto, dentro de los planes del gobierno de desarrollo y expansión de la capital griega.

El conflicto estalló en diciembre, cuando el gobierno trató de dar comienzo a las obras y envió unidades de antidisturbios para reprimir las protestas de los/as vecinos/as de todas las edades que salieron a la calle decididos/as a detener la construcción. Los enfrentamientos estallaron rápidamente, con los/as residentes atacando a la policía con palos, piedras y cócteles molotov, y respondiendo ésta con gas lacrimógeno y, por primera vez en Grecia, equipada con cañones de agua. Ya en los primeros días de disturbios hubo numerosas detenciones (alrededor de 13) y varias personas heridas.

Al tercer día de disturbios un tribunal ordenó la paralización temporal de las obras. Esta pequeña victoria, sin embargo, resultó ser sólo una estrategia para calmar a los/as insurgentes y permitir que las fuerzas policiales se concentraran en Atenas en la huelga general que tendría lugar esa semana. El 10 de enero, el Tribunal Superior falló a favor del proyecto de construcción del vertedero, y esa misma noche volvieron los/as antidisturbios al área de Keratea.

Desde entonces la resistencia de los/as habitantes de Keratea ha sido continua. Además de impedir el paso de la maquinaria de construcción al lugar elegido para el vertedero (levantando barricadas, prendiendo fuego a la maquinaria e incluso cavando una zanja de dos metros de profundidad en la autopista de Lavriou, la carretera que une la ciudad con la capital), han llevado a cabo acciones simbólicas como un bloqueo al acceso al Aeropuerto Internacional de Atenas (a 16 kilómetros al norte de la ciudad), y han respondido a la represión policial atacando la comisaría local en enero después de que las fuerzas policiales asaltaran el centro de la ciudad y entrara en varias casas, deteniendo al menos a una persona.

La gente de la localidad también tuvo ocasión de mostrar su odio hacia el gobierno, culpable de este proyecto y de la masiva presencia policial en Keratea, cuando el vicepresidente del gobierno, Theodoros Pangalos, fue localizado el 16 de marzo en un restaurante en la cercana ciudad de Kalyvia. Los/as habitantes de la localidad le lanzaron yogur a la entrada del restaurante, y se concentraron alrededor de éste -rodeado de antidisturbios-, abucheando e insultándole durante toda la cena.

Tras 129 días de lucha, finalmente el 18 de abril el Ministerio de Interior anunció la retirada de las fuerzas de policía de Keratea y del área de Ovriokastro. También se decidió que la maquinaria de construcción fuera trasladada de la zona y que el Ministerio de Medio Ambiente entrara en negociaciones con el municipio. El proyecto queda entonces, por el momento, paralizado.

Esta lucha es una de las muchas que se están llevando a cabo en Grecia a consecuencia de la situación económica y de los cada vez más brutales recortes contra la clase trabajadora. Ya sea negándose a pagar los peajes y los billetes de transporte público por la enorme subida de su precio, saliendo a las calles en la huelga general del 11 de mayo, o impidiendo por todos los medios la construcción de un vertedero que pondría en riesgo su salud y la de su entorno, se trata de defenderse y no permitir más ataques contra sus condiciones de vida, sean del tipo que sean.

Más información: www.occupiedlondon.org (en inglés)

Comparte y difunde