Pride

pride_portadaDirector: Matthew Warchus. Guionista: Stephen Beresford. Reino Unido, 2014. 120 minutos.

Pride es una película basada en hechos reales, en una historia curiosa de la que poco conocíamos, al menos por estas tierras. La película nos sitúa en el Reino Unido de 1984, en unos años monopolizados por el ataque frontal del gobierno y las clases altas al proletariado británico. El ejecutivo conservador de Margaret Thatcher estaba en plena carga, de la mano de la prensa y la patronal, planteó un pulso a sindicatos y trabajadores/as en general. Un pulso que ganó con creces. De aquellos barros, estos lodos.

Y es en medio de este panorama donde se sitúa la película, en torno a una de las luchas más importantes de este pulso, el conflicto que enfrentó al gobierno y a un sector tan fuerte en la época como las comunidades mineras. Todo ello desembocó en una huelga de más de año, con todo lo que ello conlleva, un año en el que muchos pueblos galeses, escoceses e ingleses quedaron prácticamente parados, sin ingresos, teniendo que hacer frente a la contante presión de la policía y al esquirolaje. Ante esta situación, crecieron por todo el país los grupos solidarios con la causa minera. Entre ellos, el grupo sobre el que gira la película, el LGSM (lesbianas y gays que apoyan a los mineros), quienes decidieron no restringir su actividad al campo de las problemáticas de la comunidad homosexual, y tratar de tejer lazos solidarios con el resto de trabajadores/as jodidos/as, reprimidos/s y, sobre todo, en lucha. Partiendo de una serie de recolectas realizadas en su Londres natal, entran en contacto con una pequeña comunidad minera galesa del valle de Dulais para hacerles llegar directamente el dinero recaudado. A partir de ahí, comienzan a interrelacionarse ambos grupos, cada uno con su idiosincrasia, en una época en la que los/as homosexuales eran duramente atacados/as por la prensa y la homofobia de una importante parte de la población se hacía muy patente (estigmatizado todo, más si cabe,  por los primeros descubrimientos sobre el VIH).

No seguimos contando más, que si no acabamos por destriparos la película. Sin más, son dos horas de un cine agradable y entretenido, una mezcla de comedia y drama que nos cuenta una historia muy interesante, a la que se puede sacar mucho jugo, con la que te ríes y que nos muestra, una vez más, nuestra mayor arma para enfrentarnos a esta vida, la solidaridad entre iguales.

«Bueno, lo que de verdad quería deciros esta noche es gracias. Si aquí hay alguno que ha puesto dinero en estos cubos, si habéis apoyado a LGSM, os lo agradezco. Porque lo que nos habéis dado es más que dinero, es amistad. Y cuando combates contra un enemigo que es más grande y mucho más fuerte que tú, descubrir que tienes un amigo del que no sabías nada, es lo mejor que hay en el mundo. Así que gracias» – Pride

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