La mujer en el Muay Thai: Entrevista a Irene, peleadora de Muay Thai

Para ponernos en contexto, cuéntanos un poco qué es esto del Muay Thai y cuándo y por qué te dio por empezar a practicarlo
El Muay Thai es un deporte de contacto originario de Tailandia en donde se permiten usar puños, piernas, codos y rodillas además del combate cuerpo a cuerpo y proyecciones. Nosotrxs teníamos una asamblea en el barrio de Villaverde alto y allí creamos un gimnasio popular en el Ateneo libertario. Un par de compañeros de la asamblea practicaban este deporte y empezaron a dar clases. Allí comenzó mi camino en el tai para luego trasladarme a un gimnasio donde podía entrenar todos los días y donde comencé a competir.

A pesar de que cada día más mujeres se sumen a ellos, los deportes de contacto y artes marciales siempre han sido un ámbito predominantemente considerado masculino. ¿De qué manera se percibe esto al entrar a este mundo siendo mujer? ¿Sufren las mujeres algún tipo de discriminación en este deporte?
Desde mi experiencia la desigualdad es palpable en cada paso que das en este deporte. Por un lado está la actitud de tus compañeros de gimnasio que cuando empiezas a superarles técnicamente luchan con su mayor peso y por tanto fuerza para que no les ganes cuando estás haciendo sparring. Si ellos ven comprometido su nivel no van a permitir que sea una mujer quien les supere en esto.

A la hora del deporte profesional la brecha salarial será de un 60% más de dinero por combate para los hombres. Además las oportunidades son muchísimo menores y cuando una promotora apuesta por un combate femenino en alguna de sus veladas el papel a cubrir es la sexualización de tu rol de peleadora. A esta conclusión llegué cuando fui consciente de que ningún promotor apuesta por veladas exclusivamente femeninas, al público le aburre ver 10 combates de mujeres; eso sí, si hay 9 combates masculinos y uno de mujeres la atención hacia ese combate es máxima ¿por qué será?

Estuviste en varias ocasiones en Thailandia practicando este deporte de manera profesional y esto te permitió conocer mucho más sobre el origen y valores de este deporte. Siendo el deporte nacional de dicho país y estando ampliamente practicado, ¿cuál es la situación de las mujeres thailandesas en el Muay Thai? ¿Hay muchas mujeres que lo practiquen? ¿Existen distinciones entre los combates de hombres y de mujeres? ¿Cuál fue tu experiencia personal al respecto?
En Tailandia el Muay Thai femenino está creciendo muchísimo actualmente. Las mujeres tais no llevan muchos años practicando este deporte a nivel profesional. Sus bolsas (dinero por combate) son muchísimo más bajas que las de sus compañeros y no pueden pelear en ninguno de los estadios principales, lo que también reduce sus posibilidades económicas.

El Muay Thai allí solo se practica de forma profesional, no existe una categoría amateur y la mayoría de los peleadores provienen de las zonas rurales más pobres siendo este estilo de vida una forma de ganarse la vida, ellxs son trabajadores del Muay Thai. Las mujeres pelean a 5 asaltos de 2 minutos mientras que los hombres hacen 5 asaltos de 3, además ellas tienen que acceder por la última cuerda del ring y nunca pueden sobrepasarlas por encima porque sus genitales son considerados impuros y están accediendo a una zona sagrada (el ring). Cuando yo estuve allí entrenando viví mucho aislamiento dentro del campamento por mi identidad de mujer y además de extranjera. Los hombres extranjeros acceden a la vida social a través de las mujeres tailandesas que les cortejan para convivir con ellos durante su estancia allí y tener sus necesidades cubiertas (turismo sexual). Sin embargo nosotras no tenemos ninguna puerta de acceso a su día a día y en ocasiones eso se traduce en mucha soledad. A nivel deportivo disfruté muchísimo allí porque tenía muchas más oportunidades de pelear que aquí en España y la posibilidad de dedicarme a ello a tiempo completo sin tener que compaginarlo con un curro como me sucedía aquí.

Después de tantos años vinculada a este deporte y del papel tan importante que ha jugado en tu vida, ¿qué dirías que te ha aportado (y te aporta) personalmente como mujer el deporte en general y el muay thai en particular?
El Muay Thai me ha aportado muchísimas cosas pero si tuviera que elegir una es fuerza y confianza en mí misma. Nuestro entorno es hostil y se ejercen violencias de forma cotidiana. Acceder a nuestra corporalidad, dominarla y sentir que podemos ejercer autodefensa para mí ha sido algo muy gratificante. Además de los beneficios emocionales que genera el deporte en general. Ha sido un camino duro con muchas contradicciones pero también con otras muchas satisfacciones.

Desde hace poquitos meses eres mamá. Para las mujeres deportistas, el embarazo y los primeros años de maternidad pueden llegar a verse como una losa que frenará nuestro progreso o incluso pondrá en suspenso nuestra vinculación con el deporte. ¿Cuál ha sido tu experiencia durante el embarazo y estos primeros meses de maternidad?
El tema de maternidad y deporte es un espacio de lucha encarnada. Es un momento en que tu útero se convierte en espacio público de debate y parece que le vas a parir unx hijx al sistema. Yo tuve que convivir con miradas y comentarios juzgadores que trataban de ponerme la etiqueta de madre irresponsable que estaba cometiendo casi un crimen con su futurx hijx. El 90% de esos comentarios provenían de hombres, hombres que desconocen por completo la anatomía femenina y el proceso del embarazo pero que creen tener el protagonismo suficiente como para hablar de ello. Yo continué entrenando Muay Thai hasta dos semanas antes de parir y mi hijx está perfectamente. El tema del post parto fue bastante más complicado. Sentí un enorme desconocimiento del proceso que me esperaba y mi condición física se vio anulada por completo. Todavía a día de hoy sigo luchando por ir recuperándola trabajando mi musculatura y recuperando mi suelo pélvico. A día de hoy no entreno Muay Thai por el efecto que causa el impacto en el suelo pélvico pero me mantengo activa y voy avanzando despacito en mi fuerza gracias al Crossfit y a trabajos de hipopresivos. Lo principal es confiar en ti misma, conocerte y escucharte y pasar de comentarios y de la mirada médica ortodoxa que trata el embarazo como una enfermedad.

Además de continuar entrenando, impartes una clase no mixta de autodefensa feminista. ¿Crees que el Muay Thai es una herramienta útil de autodefensa para las mujeres frente a posibles agresiones?
Bueno, el tema de la autodefensa para mí es complicado. Yo con mis clases trato de enganchar a la gente al deporte y a que conquisten una parte de nuestro cuerpo que a las mujeres se nos ha negado. Pienso que para que algo sea útil en el momento de una agresión tienes que haberlo practicado muchísimas horas y tenerlo muy integrado en tus movimientos corporales. Para mí la función más importante que cubre la autodefensa es la de recuperar nuestra fuerza, nuestras posibilidades de pegar, correr, saltar, hacer flexiones…etc. Gritar en cada entreno para sacar esa garra que tenemos dentro y darle espacio y sentirnos capaces de llevar a cabo movimientos que antes pensábamos imposibles.

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