La huelga de las escaleras. Huelga indefinida de los/as técnicos/as de Telefónica

Telefónica tenía diez millones de clientes en la década de los ´80, superando en la actualidad los trescientos millones. Pese a este aumento del negocio, en este período ha perdido cincuenta mil trabajadores/as mediante expedientes de regulación de empleo, prejubilaciones y, lo que es el objetivo de este artículo, externalizaciones y subcontrataciones de servicios.

Por todos/as es sabido que en cada actividad q3ue se deriva a contratas, los derechos laborales, los salarios y la seguridad en el trabajo disminuye, mientras que la precariedad y los contratos temporales o de falsos/as autónomos/as son una constante. Además, los vínculos entre el personal de las distintas contratas y la empresa matriz se diluyen, dado que les afectan distintos convenios colectivos, trabajan en diferentes lugares y jornadas, etc.

Con este panorama, hay que valorar más aún la huelga indefinida que los/as trabajadores/as y (falsos/as) autónomos/as de las distintas contratas y subcontratas de Telefónica iniciaron el 28 de marzo en Madrid y que diez días después se extendió al resto del Estado. Y si además vemos que los paros están siendo llevados/as a cabo directamente por los/as propios/as afectados/as, únicamente con el apoyo de sindicatos minoritarios como AST, CGT y co.bas, y denunciando la labor desmovilizadora realizada por CC.OO. y UGT, sólo nos queda apoyar su lucha y aprovechar esta página para dar a conocer este conflicto laboral silenciado por los grandes medios y que adelantábamos el mes pasado en nuestro artículo Pero, ¿quién es mi jefe/a? Sobre falsos/as autónomos/as y subcontratas.

Sus reivindicaciones

Acostumbrados/as a que en estos tiempos la mayoría de las luchas laborales tengan un cariz defensivo, frecuentemente para hacer frente a despidos colectivos o reducciones salariales generalizadas, sorprende y alegra que en medio de una sensación de desmotivación, en la que la máxima de con la que está cayendo cómo vamos a exigir se ha extendido, nos encontremos con una pelea en la que se trasciende del objetivo inicial de combatir una bajada de salarios y se exigen mejoras a la empresa que ponen en cuestión la política laboral de una multinacional del tamaño de Telefónica – Movistar.

El conflicto se inició por el último contrato firmado entre Telefónica y sus contratas, que al ser negociado a la baja, tenía como consecuencia la caída de los ingresos cerca de un 30% de unos veinte mil trabajadores/as, por lo que la primera demanda de los/as huelguistas es la retirada de este contrato.

Pero, y este es uno de los puntos a destacar, los/as trabajadores/as no se quedaron en esta reivindicación y exigen un derecho básico: a igual trabajo, igual salario, para que no existan diferencias por empresa o provincia o tipo de relación laboral. Para ello exigen que todas las relaciones laborales de las contratas de Telefónica se rijan por el mismo convenio colectivo, convenio que tendrá que superar las condiciones del aplicable al sector del metal y que debe acercarse al que disfrutan los empleados/as de Telefónica.

En la misma línea de homogeneizar las condiciones laborales, exigen eliminar la contratación de falsos/as autónomos/as (trabajadores/as que realmente dependen laboralmente de una empresa, con horario, condiciones de trabajo y sueldo establecidas por la empresa pero que son contratados/as generalmente mediante un contrato mercantil, por lo que no cuentan con los derechos de vacaciones, seguridad social, salario mínimo, etc.), dando la opción para que éstos/as puedan incorporarse a la plantilla con las mismas condiciones que sus compañeros/as.

telefonica

A todo ello, hay que añadir la exigencia de una garantía antirrepresiva, un compromiso firmado que garantice que no va a haber despidos de los/as trabajadores/as que han seguido la huelga.

La huelga

Además de los objetivos que se han propuesto alcanzar, es de destacar el modelo de organización que están desarrollando. Pese a los intentos de las distintas empresas (contratas y Telefónica) de fragmentar las luchas derivándolas a pequeñas negociaciones dentro de cada empresa y de CC.OO. y UGT de arrogarse la representatividad de los/as trabajadores/as, éstos/as no han caído en la trampa y proponen una negociación en la que esté presente Telefónica, como responsable final de la situación, y los/as propios/as trabajadores/as representados/as por los Comités de Huelga. Como ya han advertido a los sindicatos mayoritariossolo nos representan la Coordinadora Estatal de asambleas de provincias en huelga” y que la negociación tendrá que “celebrarse entre Telefónica y los comités de huelga. Es Telefónica la responsable última de la situación que vivimos y somos los comités de huelga elegidos en las asambleas quienes representamos a los trabajadores y trabajadoras que llevamos tantos y tantos días de huelga indefinida

Uno de los escollos que han tenido que superar es el cerco mediático impuesto por los grandes medios de comunicación, que durante semanas han hecho oídos sordos a una huelga con un seguimiento elevadísimo, que dejaba miles de incidencias telefónicas y de Internet sin resolverse y que paralizaba las nuevas instalaciones de línea. Hablando de una empresa como Telefónica, que sólo entre los años 2010 y 2012 invirtió 311 mi­llones en publicidad en medios de comunicación, es fácil de entender cómo estos medios han seguido al dedillo el manual de cómo gestionar un conflicto que no interesa que salga a la luz: cuando no podían obviar su existencia, la reacción ha sido la divulgación de noticias que criminalizaban la huelga.

Un gran acierto de los/as huelguistas ha sido acercar la huelga a la calle, mediante convocatoria de manifestaciones y concentraciones con cortes de tráfico, caravanas de coches divulgativas, reparto de panfletos y un intento de acercamiento a los movimientos sociales a través de charlas y conciertos para recaudar fondos en centros sociales okupados, además de una fuerte campaña en redes sociales que ha tenido un gran eco a través de los hashtags  #HuelgaTotalMovistar y #ResistenciaMovistar.

Puede seguirse la actualidad de la huelga, así como consultar los números de cuenta de las cajas de resistencia en www.teleafonica.net

 

Cuando íbamos a enviar a imprenta el periódico han surgido dos hechos que nos obligan a actualizar la noticia. Mientras CC.OO. y UGT llegaban a un acuerdo con las empresas y desconvocaban una huelga en la que no han tenido papel alguno más allá del de esquiroles y desmovilizadores, la Policía detenía en sus casas a siete huelguistas acusados de un delito contra los derechos
de los trabajadores/as y sabotajes. Pese a esto, la huelga indefinida continúa.

Todo nuestro apoyo a los/as que luchan. Odio y desprecio a los/as de siempre.

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