Recomendaciones

«Gane quien gane… nosotros perdemos» (Errico Malatesta)

LUIS. – ¡Cómo! ¿Qué necesidad hay de razonar tanto? ¿Quiénes hacen las leyes? ¿No son los diputados y los ministros? Así pues, si eligiéramos buenos diputados y buenos concejales, habría buenos ministros y buenos municipios y, por consecuencia, serían mejores las leyes, se rebajarían las contribuciones, se suprimirían impuestos tan odiosos como el de consumo, seria protegido el trabajo y, por ende, la miseria en que vivimos no sería tan espantosa.

CARLOS. – ¡Buenos diputados, buenos ministros y buenos concejales! ¡Bonito canto de sirena! Se necesita estar sordo y ciego para no comprender que todos son lo mismo. Como tú, hablan todos los que tienen necesidad de ser elegidos. Todos buenos, todos democráticos; nos pasan la mano por el lomo, llaman a nuestras compañeras para saludarlas, a nuestros niños para besarlos; nos prometen ferrocarriles, puentes, agua potable, trabajo, pan a buen precio, protección del Estado… todo lo que se quiera. Y después, si te he visto no me acuerdo. Una vez elegidos, adiós promesas. Nuestras compañeras y nuestros hijos pueden morirse de hambre; nuestro país puede verse asolado por las fiebres y toda clase de calamidades; el trabajo se paraliza y pan falta para la mayor parte, y el hambre, la miseria, hacen estragos por doquier. ¡Pero qué! El diputado no se ocupa para nada de nuestros desastres. Para estas cosas está la policía. Para otro año se reanudará la burla. Por el momento, pasada la fiesta, engañado el santo. ¿Y sabes? El partido político, el color político, nada importa; todos, todos son iguales. La única diferencia es que los unos se nos presentan cínicamente como son, mientras que los otros nos llevan con su charla adonde quieren, haciéndose pagar banquetes y otras zarandajas.

Extraído del folleto En tiempo de elecciones, de Errico Malatesta (1853-1932)

Llega noviembre y nos trae unas nuevas elecciones generales, una nueva ocasión en la que nos dirán que elijamos quien decidirá por nosotros los próximos cuatro años, que volvamos a negar nuestra autonomía y nuestra capacidad de manejar nuestras vidas. Colores habrá muchos, propuestas a patadas, los partidos saldrán como setas, pero el fondo se mantiene, unas estructuras de poder en las que los de abajo poco pintamos, una forma de hacer política en la que se nos niega la participación y un sistema económico que se mantiene a pesar de los “cambios”. Ante ello, nuestra respuesta es la abstención, pero sobre todo organizarnos y luchar desde abajo.

Puesto que entendemos que este tema es de especial interés, se ha publicado durante estos días un número especial del Todo Por Hacer íntegramente dedicado a estas elecciones, que podrás descargarte en www.todoporhacer.org/elecciones o, con un poco de suerte, encontrártelo en las calles.

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