Frontera de Ordesa (Red de evasión Ponzán)

Autor: Juanarete. Dibujante: David Tapia. GP Ediciones. Zaragoza, 2020. 92 páginas.

Tras La bondad y la ira, centrada en la figura del maestro anarquista Ramón Acín, y Pepe Buenaventura Durruti, la trilogía anarquista de Juanarete termina con la figura de Francisco Ponzán como protagonista.

Nacido en Oviedo en 1911 pero oscense de padre y adopción, Francisco «Paco» Ponzán Vidal fue alumno de Ramón Acín, y se convertiría en maestro como él. Anarquista, militante de la CNT, ocupó el cargo de consejero de Transportes y Comunicaciones del Consejo Regional de Defensa de Aragón. Guerrillero del Servicio de Inteligencia Especial Periférico (SIEP) del Ejército Popular, fue responsable del grupo de evasión «Ponzán»  y colaborador de la red «Pat O’Leary», que actuó en el sur de Francia ayudando a cruzar la frontera a personas que huían del nazismo durante la II Guerra Mundial.

La biografía de Ponzán se puede leer a modo de epílogo en esta obra, pero la historia que narra Frontera de Ordesa no se centra en el personaje en sí, sino en una (ficticia) última misión de la red de evasión, cuando su caída estaba cerca. Es por eso que «en lugar de situar la acción por las cercanías de Andorra, por Pica d’Estats o por el Col de Sem, que era por donde solían pasar la frontera sus guías, la centré en Ordesa. La última expedición debería cruzar la muga por otro lugar, para eludir la estrecha vigilancia a la que era sometida. La vía del Pirineo central había sido utilizada en alguna ocasión, por eso aun no siendo habitual, no debería ser desconocida para los pasadores«. Y así es como toma protagonismo el Pirineo aragonés y los habitantes de la comarca del Sobrarbe, paqueteros y contrabandistas de tradición, arriesgando sus vidas luchando contra el fascismo.

En esta trama de ficción hay, además de Ponzán, otra personaje real: Nancy Wake. La periodista Wake, neozelandesa de nacimiento, se convirtió en una de las figuras más importantes de la Resistencia francesa, colaboradora de las redes de evasión, primero, y luego agente de la Dirección de Operaciones Especiales (SOE) británica. En 1943, momento en que se sitúa nuestra historia, fue la persona más buscada por la Gestapo y ofrecieron 5 millones de francos como recompensa, por lo que se vio obligada a cruzar la frontera a España.

Comparte y difunde
Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Al hacer clic en el botón Aceptar, aceptas el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Ver
Privacidad