
“Octavio Alberola es el hilo rojo que une y da sentido a la continuidad de las luchas libertarias de la República y la guerra, con la lucha antifranquista, las revueltas y la acción armada de los años setenta, hasta los nuevos reformulamientos del anarquismo en un mundo globalizado. El relato y la reflexión sobre su vida y sus tiempos que nos presenta el libro del escritor y dibujante argentino Agustín Comotto permite, con el uso hábil de dos voces que encarnan dos generaciones, un análisis en perspectiva de los hechos” – Xavier Montanyà, “La Vida y Universo del Anarquista Octavio Alberola”, Kaos en la Red.
Octavio Alberola Suriñach nació el 4 de marzo de 1928 en Alaior (Menorca). Fue hijo de los maestros racionalistas y militantes libertarios José Alberola Navarro, maestro aragonés que fue consejero de Instrucción del Consejo de Aragón durante el proceso revolucionario de 1936-1937 y Carmen Suriñach, maestra de Olot (La Garrotxa).
En 1939 se exilió en México con su familia, donde estudió ingeniería civil en México DF y se unió a las Juventudes Libertarias Mexicanas (y fundó su órgano de expresión, ‘Alba Roja’), las Juventudes Españolas Antifranquistas y el «Movimiento Español 59» (ME / 59), preparando acciones de guerrilla. Se relacionó con destacados anarquistas como Juan García Oliver (y éste se refirió de forma positiva a Octavio en sus memorias, El Eco de los Pasos, lo cual no era habitual).
Octavio participó activamente en la ayuda al cubano del «Movimiento del 26 de julio» (M26-J) de Guevara y los hermanos Castro, contribuyendo con la ayuda de parte del exilio anarquista en México a las operaciones guerrilleras cubanas de Sierra maestra y la caída de Fulgencio Batista el 31 de diciembre de 1959. Pero sintió que el nuevo régimen cubano traicionó las promesas del M26-J de colaborar en la liberación de la península Ibérica, pasando al dictado imperialista de Moscú .
En 1960 fue secretario de Defensa de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) para América y en el 1961 representó los cenetistas mexicanos en el Congreso de Limoges, en el que se creó el clandestino órgano Defensa Interior (DI), conocido como el submarino, organismo idóneo del Movimiento Libertario (CNT-FAI-FIJL) encargado de fomentar la lucha antifranquista, que contaba con la sección activista, conocida como la sección de demolición, especializada en liquidar físicamente el general Franco, que se intentó varias veces sin éxito, y el Consejo Ibérico de Liberación (CIL), plataforma política que además del Movimiento Libertario contaba con sectores portugueses antifascistas y las simpatías de otras organizaciones así como ayudas económicas y morales.
DI decidió llevar a cabo «acciones de hostigamiento» contra el gobierno franquista para denunciar la represión y aportar solidaridad a los presos políticos. Coordinó un intento de asesinar Francisco Franco en San Sebastián el verano de 1962, pero fracasó por algunos problemas técnicos con el explosivo y porque Franco llegar más tarde de lo previsto. Esto provocó una nueva ola represiva del régimen franquista. Encargó al grupo de Antonio Martín Bellido y Paul Desnais agosto de 1962 que pusiera un petardo en el Valle de los Caídos , que tuvo bastante repercusión mediática. El 29 de julio de 1963 Bellido y Sergio Hernández atentados contra la sede de la Dirección General de Seguridad , provocando veinte heridos, y contra los locales de la Delegación Nacional de Sindicatos en Madrid. Simultáneamente estaban preparando un nuevo atentado contra Franco en el trayecto entre el Palacio del Pardo y el Palacio de Oriente, en el Puente de los Franceses , pero el día 31 fueron detenidos los militantes del DI y de las Juventudes Libertarias Francisco Granados Gata y Joaquín Delgado Martínez, con todo el material preparado para el atentado. Ambos fueron juzgados en consejo de guerra sumarísimo acusados del atentado de la DGS, condenados a muerte y ejecutados por garrote vil el 17 de agosto de 1963 . Las sentencias provocaron un centenar de detenciones de militantes libertarios toda España, lo que paralizó las acciones de DI y la dejaron inoperante.
En 1962 se instaló clandestinamente en el Estado francés y formó parte de DI con Cipriano Mera y otros militantes destacados, entre 1962 y 1965.
El 11 de septiembre de 1963 fue detenido en una redada de la policía francesa contra las Juventudes Libertarias (FIJL).
A partir de 1965 su nombre aparece ligado a numerosas actividades dirigidas a golpear el régimen franquista por su apoyo a las tácticas de García Oliver y de la acción directa de propaganda, sin hacer víctimas.
En 1966 fue uno de los militantes que con más vigor se opuso al cinco-puntisme, causa fundamental de la decadencia de la CNT durante el tardofranquismo que en cambio provocó como rebeldía un montón de grupos anarquistas autónomos y redes anarquistas coordinadas , principalmente en los Países Catalanes, Aragón, Andalucía y Madrid, en la conferencia neoyorquina de ese año. En estos años estuvo íntimamente relacionado con la Federación Ibérica de Juventudes Libertarias (FIJL) y con la revista ‘Presencia’ ya partir de 1966 militó en el grupo de acción «Primero de Mayo», responsable de acciones contra el fascismo español , entre ellas el secuestro en Roma del embajador franquista en el Vaticano, monseñor Marcos Ussía el 29 de abril de 1966; el intento de secuestrar al embajador español de la CEE Alberto Ullastres, en Bélgica, en febrero de 1968 y muchas otras acciones dentro y fuera de la Península, hechos por los que será detenido el 9 de febrero de ese año y será encarcelado cinco meses en una prisión belga. A mediados de los años 70 se instaló en Lieja (Bélgica), donde trabajará como educador en un instituto médico psicopedagógico hasta el 1974, que retornó clandestinamente al Estado francés.
En mayo de 1974 fue detenido en Aviñón en relación con el secuestro del banquero español Baltasar Suárez, director del Banco de Bilbao en París, y por su pertenencia a los Grupos de Acción Revolucionaria Internacionalistas (GARI), creados entre antiguos militantes del MIL , grupos autónomos y «Primero de Mayo», y encarcelado durante nueve meses.
En la República francesa participó en las actividades del «Comité des Journées de reflexión anti-autoritaria» (COJRA). Entre los años 1980 y 2000 llevó el programa Tribuna Latinoamericana en Radio Libertaire de París.
Desde 1975 trabajó de maquetista en un diario hasta su jubilación en 1994. Vivió sus últimos años en Perpiñán (Rosellón) y daba charlas y escribía artículos de manera intensa , con el mismo ritmo de siempre.

A comienzos de los años 2000, con Antonio Martín Bellido, Luis Andrés Edo, Vicente Martín, Sergio Hernández, y otros, creó el grupo para la revisión del proceso de los militantes libertarios Joaquín Delgado Martínez, antes mencionado en relación a DI, y Francisco Granado Gata, garrotats el 17 de agosto de 1963 en Madrid.
En diciembre de 2003 fue uno de los fundadores en París de los «Grupos de Apoyo a los Libertarios y Sindidicalistas Independientes en Cuba» (GALSIC).
Ha colaborado en Askatasuna, Bicicleta, Cenit, CNT, CGT, Frente Libertario, Historia Libertaria, Libre Pensamiento, A Plebe, Polémica, Presencia, Rojo y Negro, Ruptura, Ruta, Solidaridad Obrera, Tierra y Libertad, El Topo Avizor, El Viejo Topo, etc.
Es autor de libros como Los problemas de la ciencia. Determinismo y libertad (1951), Contestación y anarquismo (1974, con Víctor García), El anarquismo español y la acción revollucionaria (1961 hasta 1974) (1975 y 2004, con su compañera Ariane Gransac), Appunti Critici sul movimento libertario spagnolo y la CNT (1979), la oposición libertaria al régimen de Franco (1993, en colaboración, donde menciona el dato del hasta entonces desconocido apoyo de logias masónicas progresistas francesas, mexicanas y venezolanas con DI), etc.
Octavio Alberola: 1928-2025
Tienes 80, 85, 90 años. Ya miras desde lo alto el edificio que has ido construyendo a lo largo de los años. No hay más pisos por hacer porque ya has hecho el techo. Te sientas allí a ver el horizonte los edificios como el tuyo que se construyen o construyeron a tu alrededor. Algunos edificios de esa ciudad inmensa que es la humanidad, la mayoría, te son desconocidos. Pero sin duda conoces a algunos de los constructores. Son los afines. Desde tu techo, constatas que algunos edificios ya no tienen a nadie sentado, como tú arriba, mirando alrededor. Están vacíos; no hay nadie porque la persona que ha construido el edificio ya no está. Algunos son hermosos, con apreciaciones estéticas de una originalidad impar, o con prodigios de diseño estructural de habilidad leonardesca. Es lo que queda del que los habitó. Algunos edificios son bajos, demasiado bajos y sin techo, a medio hacer porque, trágicamente, el constructor marchó fuera de hora. Otros, tienen el impacto de un obús que lo dejó en ruinas prematuramente. Estos son los que fueron destruidos por fuerzas externas.
La vida es finita y, cuando haces un edificio tan alto como el de Octavio, es común ver cómo marchan los arquitectos afines dejando el inmueble vacío.
Hoy le toca abandonar el edificio a Octavio Alberola. Cansado, Octavio me había avisado que dejaría la vida hace cosa de diez días atrás. Nos despedimos y me comentó algo de nuestras interminables conversaciones sobre el universo. Ahora, dijo, devolveré la materia a origen. Así, sin más, se va el último anarquista histórico, que conozco.
Octavio Alberola fue un ser diferente, con una manera de pensar única y de un optimismo sobre la especie humana encomiable. Tuve la suerte de conocerlo, y de biografiarlo. Hablamos de aspectos impensables de su vida y del ser humano; porque Octavio era un curioso fascinado por aspectos variados como la física cuántica, la lógica absoluta del universo y el ser humano o la justicia y paridad entre semejantes. Este concepto lo llevó a luchar por la justicia como anarquista toda su vida. En México, país que refugió a su familia, exiliada después de la guerra en España, como Francia, país donde residió casi toda su vida.
No extenderé más estas líneas porque su biografía es enorme. Solo decir que nos deja Octavio Alberola, una de las personas más extraordinarias que conocí y que dejó un edificio enorme, generoso de conocimientos y maneras de comprender esta complicada especie que es la humanidad.
Hoy, el mundo está un poco más vacío.
A su vez, Octavio, el universo está un poco más lleno.
Agustín Comotto, 24 de julio de 2025

Referencias
- ↑ 1,0 1,1 1,2 1,3 Entrevista a Octavio Alberola a alasbarricadas.org
- El atentado fallido contra Franco en el Puente de los Franceses (1963) en «El Madrid de Franco, una ciudad cautiva»
- La memoria contra Franco en El País, 9 de octubre de 1998
- Octavio Alberola a losdelasierra.info
- El Peso de las Estrellas, por Agustín Comotto