Exit Through the Gift Shop

Dirigido por Banksy. Reino Unido, 2010. 1 hora y 27 minutos

Este entretenido falso documental relata las andanzas de Thierry Guetta, un excéntrico francés que reside en Los Ángeles y, que sin el menor sentido artístico, decide convertirse en un artista urbano al puro estilo Banksy (el misterioso artista urbano británico) tras grabarle por accidente realizando una exposición callejera sobre Guantanamo. Tras su fortuito encuentro, Guetta adopta el sobrenombre «Mr. Brainwash» y empieza a producir «arte» a expuertas, que no es más que una basura de fotocopias de Andy Warhol con pintura, y a venderlo a precios desorbitados, aprovechando que el público sospecha que realmente está comprando piezas de Banksy. En cualquier caso, la inauguración de una exposición con todas sus piezas sirvió para convertir a Guetta en un icono mundial.

Lo que la película consigue con éxito es analizar a Banksy y la nueva explosión de artistas callejeros, particularmente en Los Ángeles. Los practicantes, al menos al comienzo de sus carreras, eran delincuentes del grafiti sin pagar, y realizaban acrobacias visuales atrevidas y, a menudo, peligrosas por la adrenalina de jugarse la vida y cometer ilegalidades: personas como Shepard Fairey, que repetían incesantemente su imagen de André el Gigante en los costados de edificios, un hombre gordo que mira fijamente la única palabra Obey («Obedecer»). Fairey se pasó al arte mainstream con su cartel de Barack Obama, en rojo y azul, con la palabra Hope («Esperanza»). También reconoce la labor de enormes artistas anónimas, como Space Invader.
El documental juega al despiste todo el rato con la espectadora. ¿Cuánto de lo que veo es real? ¿Cómo sé que esa persona con la cara pixelada y la voz distorsionada es Banksy? ¿Se ríen de los ricos o de mi?
La película no sé encuentra exenta de críticas. La principal y más obvia es por qué se utiliza un filme comercial, incluso galardonado con múltiples premios, para criticar la mercantilización del arte urbano. Otra critica, desde un punto de vista antiespecista, sería la de la utilización de un elefante en una muestra de arte.
Nuestra conclusion es qué es una gran película sobre la comercialización del arte y la cultura que, precisamente, se ríe de las personas que le pagan sumas millonarias a Banksy por sus obras. Pero juzgad vosotras mismas.
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