La Cifra Negra

Director: Ales Payá. Empatik Films. Barcelona, 2018. 84 minutos

La cifra negra es un término que se utiliza en criminología para referirse a los delitos que no se pueden cuantificar porque no han sido denunciados ni hay datos oficiales. En este caso nos referimos a la cifra negra de la violencia institucional. Lo que hemos retratado y los que han recogido las organizaciones a las que hemos consultado son solo la punta del iceberg” – Ales Payá, director.

La Cifra Negra es un documental sobre la tortura y los malos tratos en el Estado español. Más que centrarse en las estadísticas, lo cual es imposible cuando hablamos de datos que no existen, se centra en historias reales. Algunas son conocidas como la del director del diario vasco Berria, Martxelo Otamendi, o los abusos contra las personas que tratan de saltar la valla de Melilla, pero también relata múltiples historias desconocidas: muertes en centros de menores, violaciones, palizas interminables o humillaciones de todo tipo. Nos muestra algunas de las que ocurren en los CIEs, en comisarías, en las prisiones, en manifestaciones o en plena calle, con una crudeza que pone la piel de gallina. Sobre todo pensar que un funcionario público pueda disfrutar haciendo daño a otra persona.

El documental utiliza la dramatización de algunos casos con conocidos actores, como Willy Toledo, y cuenta también con la participación de varios expertos en derechos humanos. También jueces y abogadas dan su opinión sobre un fenómeno demasiado desconocido. Pero quienes llevan la voz cantante son las víctimas, que desgranan la psicología de la tortura y la cultura de la impunidad policial.

La mayoría de los casos que expone el documental han sido recogidos en el registro de la Coordinadora para la Prevención y la Denuncia de la Tortura, una plataforma que trata de denunciar y visibilizar estas prácticas en España. Esta coordinadora se puso en marcha en noviembre de 2004, y desde entonces lleva exigiendo al Estado herramientas eficaces para prevenir estas prácticas, tratando de movilizar a la sociedad civil y concienciar a la opinión pública documentando y denunciando todos los casos que recogen. Su portavoz, Jorge del Cura, explica que “ningún Estado democrático erradica la tortura lo hace porque siguen creyendo que es una práctica útil para el control social”. Y no solo esto, sino que estas prácticas son aprobadas por gran parte de la ciudadanía “para proteger a la población”, tal y como reflejó Amnistía Internacional en una encuesta realizada en 2014. En España, concretamente, un 17% de las encuestadas así lo considera. En Estados Unidos, este porcentaje alcanza el 45%. De hecho, recuerda del Cura, “las democracias son innovadoras en técnicas de tortura”.

En 2015, el Comité Contra la Tortura de la ONU se mostró “seriamente preocupado ante informaciones según las cuales las autoridades españolas no investigan de forma pronta, eficaz, imparcial y completa las denuncias de actos de tortura y malos tratos cometidos por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, incluidas las denuncias de actos presuntamente cometidos durante el régimen de incomunicación y en los casos de uso excesivo de la fuerza por parte de la policía”. Pero el Estado español permanece impermeable a cualquier crítica.

Reseña extraída de La Marea

Se puede ver el documental completo a continuación:

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