¿Vivimos? en tiempos de copago

En las siguientes líneas recogemos diferentes noticias que evidencien no sólo el desmantelamiento del sistema sanitario estatal sino también las iniciativas de resistencia que están apareciendo. Toda la información ha sido extraída de la página web de CAS Madrid (www.casmadrid.org).

Constituida la Red Autogestionada Anti-Privatización de la Sanidad (RAAS)

Diferentes plataformas y colectivos de trabajadores/as y usuarios/as del Sistema Nacional de Salud contrarios a las políticas de “privatización de la sanidad pública, el copago y los recortes” (como CAS Madrid), han formado un “espacio de coordinación” cuyo comunicado de presentación han hecho público recientemente. A continuación, reproducimos parte de dicho escrito:

El actual sistema depredador, lejos de conformarse con la acumulación de riqueza en manos de una pequeña oligarquía generando precariedad en la mayoría, ha profundizado en el expolio, y ha puesto sus ojos en los servicios públicos como negocio. Si no lo impedimos, sanidad, educación y los demás servicios sociales se convertirán en una presa más de los “sacrosantos” mercados.

No cabe duda alguna de que todas las “reformas” que desde hace años han venido introduciéndose en la gestión y prestación de la sanidad pública, han ido dirigidas a la derivación de recursos a empresas privadas, buscando, de esa manera, aumentar su volumen de negocio.

De  esa forma, gobiernos (tanto centrales como autonómicos) de distinto signo político, han ido desmantelando y deteriorando la sanidad pública: infrapresupuestándola aun en tiempos de bonanza, introduciendo “nuevas formas de gestión” y aumentando hasta el dislate los conciertos privados externos. Todo ello, convenientemente aderezado con las necesarias modificaciones legislativas, tanto a nivel estatal como autonómico, que han venido otorgando al proceso el necesario marco legal. […]
En 1997 la mayoría del Congreso aprueba la que va a ser la “piedra angular de la privatización”, la Ley 15/97 de Nuevas Formas de Gestión, norma que […] establece que todo hospital, centro socio-sanitario o centro de salud puede ser gestionado por cualquier tipo de entidades existentes en derecho; es decir, permite la entrada masiva de la empresa privada directamente en la gestión y provisión de servicios, financiados con dinero público, para explotarlos como un negocio más.

Más recientemente hemos asistido a pruebas irrefutables de la colaboración PP-PSOE en el proceso de privatización sanitario: […]

­· En Catalunya el propio PSC-PSOE, gobernando con otros grupos de “izquierdas” ha utilizado el mismo modelo de hospital (Baix Llobregat) e incluso aprobó la Ley de Reforma del Institut Català de la Salut (ICS), que convirtió a este organismo (hasta ese momento entidad gestora de la Seguridad Social) en una empresa pública sujeta al derecho privado (con los votos de IU, CIU y ERC).

­· En Baleares también el PSOE, gobernando con IU y PSM, ha abierto hospitales del mismo modelo que se critica en Madrid, Valencia o Galicia (Son Espases, Can Misses).

­· En julio de 2011, aprovechando la tramitación parlamentaria de la Ley de Reforma de la Seguridad Social, y a instancias de CIU, el PSOE aprueba una enmienda que permite el expolio del patrimonio inmobiliario (sanitario y socio-sanitario) de la Seguridad Social y la entrega de su propiedad a las CCAA, que podrán dedicarlo a fines no sanitarios, venderlo, realizar especulaciones inmobiliarias, etc.; es decir, se legaliza la privatización de las infraestructuras.

Finalmente, como anunció hace unos días el nuevo presidente del gobierno, “se elaborará una cartera básica de servicios para todos los ciudadanos a través de una Ley de Servicios Básicos. La ley exigirá que todas las Administraciones en sus presupuestos distingan los gastos correspondientes a servicios públicos básicos de aquellos que no lo son”. A la vista de lo cual no parece descabellado deducir que determinados servicios y prestaciones serán excluidos de la gratuidad del SNS, siendo necesaria una póliza complementaria de seguro para su cobertura.

Y todo ello, en palabras de Rajoy y como no podía ser de otra forma en nuestro “régimen democrático y participativo”: “Desde el ámbito estatal, y en el marco de nuestras competencias, plantearemos un Pacto por la Sanidad con todos los partidos políticos, Administraciones Públicas y profesionales implicados”.

Y sobre este Pacto, acerca del que inmediatamente se han pronunciado con cierto entusiasmo sindicatos y asociaciones subvencionados, es precisamente del que queremos hablar. Pactar, hace mucho que se viene pactando (por acción u omisión), y las consecuencias a la vista están.

En septiembre de 2011 se hizo público un documento llamado “Hablando claro: quién es quién en el proceso de deterioro y privatización sanitarios” en el que se hacían públicas las posturas de distintas organizaciones y cuyo resumen es el siguiente:

PP, PSOE, CIU, CC y PNV, fueron los partidos que aprobaron la ley que permite privatizar la sanidad (15/97 o de “Nuevas Formas de Gestión en Sanidad”); FADSP (Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública), organización que critica exclusivamente las privatizaciones en las Comunidades que gobierna el PP mientras ha mantenido un silencio cómplice en las Comunidades que ha gobernado el PSOE; CCOO, su Federación de Sanidad valoró muy positivamente la aprobación en el Parlamento de la Ley 15/97; y los sindicatos corporativos de medicina y enfermería se han mostrado siempre próximos a la Administración.

Viendo esto, pensamos que no podemos ser tan ingenuos como para caer de nuevo en la misma trampa. […]”.

Entre las propuestas de la nueva coordinadora, cabría destacar las siguientes: (1) Derogación de la Ley 15/97, (2) no a ninguna nueva Ley de Servicios Básicos, (3) rescate de los centros y servicios ya privatizados/externalizados (y de sus plantillas), (4) participación real de usuarios/as y trabajadores/as en la gestión sanitaria, (5) anulación de subvenciones (a partidos, sindicatos, asociaciones científicas y profesionales, etc.) con el fin de preservar la independencia de las organizaciones frente al poder y para que ese dinero se destine a investigación,  (6)promoción de la salud, prevención de la enfermedad y, atención primaria, que deberían ser prioritarias para el Sistema Nacional de Salud, etc.

Además, han convocado para el próximo 15 de abril, una movilización estatal con el lema: “Todxs a la calle: TU salud es SU negocio”.

En Cataluña se aprueba el copago

El Gobierno de CIU, con la colaboración del Partido Popular, aprobó en el mes de marzo una serie de medidas fiscales y financieras con el objetivo de aumentar los ingresos de la Administración. Entre ellas, figura el pago de un euro por cada receta médica, es decir, introduce el copago en el sistema sanitario catalán, o como algunos colectivos prefieren llamarlo, el repago, pues somos nosotros/as, por partida doble, quienes sufragamos estos gastos, primero a través de los impuestos, y ahora, de forma directa, a través del cobro por la obtención de un servicio. La clase política, con su retórica habitual, nos pide responsabilizarnos de la financiación de aquellos servicios de los que hacemos uso, como si el dinero del erario público saliese de sus bolsillos.

Ante esta medida muchas han sido las voces de protesta, como la de la Defensora del Paciente que pidió “a todos los ciudadanos, insumisión. Que no pague el euro nadie”.

Protestas en Móstoles contra el nuevo Hospital

El pasado 17 de marzo, la Asamblea por la Sanidad Pública de Móstoles convocó una marcha contra la privatización del nuevo Hospital de Móstoles, el Rey Juan Carlos, bajo el lema “No a la privatización de los servicios públicos. No a los recortes sociales. No al mini-hospital privado. No al desmantelamiento del hospital público”.

Para esta plataforma, la apertura del nuevo “mini-hospital privado de Móstoles, que tanto se está publicitando”, no va a suponer “una buena noticia”. En su opinión, lo único que tiene de público el nuevo centro es el suelo donde se ha construido y “los 100 millones de euros que la Comunidad de Madrid va a pagar durante 30 años a su propietario, Capio España”. Aseguran que “la privatización de la Sanidad Pública madrileña, que ha realizado el PP de Esperanza Aguirre, no ha supuesto ninguna mejora en la asistencia sanitaria”, por el contrario, “lo que sí ha supuesto ha sido un cada vez mayor desvío del dinero de los madrileños a empresas privadas, que han visto como aumentaban cada vez más las listas de espera, los servicios de urgencias han seguido colapsados y no se ha visto aumentado el número de camas hospitalarias”. Mientras que “las empresas que han construido los nuevos hospital en Madrid han visto aumentar sus beneficios. En apenas cinco años, las concesionarias de los hospitales privados de la Comunidad de Madrid ya han recuperado el capital invertido, quedando aún 25 años más por pagar”.

Según la Plataforma, la apertura del nuevo “mini-hospital privado” va a ir acompañada del “desmantelamiento progresivo del actual hospital público, en donde cada vez habrá menos camas, menos trabajadores, menos consultas y menos medios”.

Finaliza la ocupación del Hospital General de Kilkis (Grecia)

“[A la presidenta del sindicato de médicos de hospitales de la provincia de Kilkis] se le preguntó al respecto, cómo concibe Su Excelencia la lucha sindical de los médicos, en especial hoy en día, si no es con enérgicas protestas y ocupaciones. La concibe, sin lugar a dudas, con protestas simbólicas, con acciones convocadas sólo para que las vea el gobierno, con una retórica vacía que asquea a todo el mundo, en el mejor de los casos con alguna huelga de un día que no hace daño a nadie. Estos son, en fin, los medios más eficaces con los que cuenta la burocracia sindical en estos momentos sin precedentes. Una concepción muy original del sindicalismo combativo, pero totalmente representativa de la actitud de los mandos sindicales, sobre todo a nivel federal. Si los trabajadores esperan que estos señores les lleven a luchas triunfales van a esperar mucho tiempo…” – Comunicado de la Asamblea de los/as trabajadores/as del Hospital General de Kilkis.

Los/as trabajadores/as del Hospital General de Kilkis dieron por finalizada la ocupación del Hospital que dio comienzo el pasado 20 de febrero. Durante este tiempo, el Hospital ha sido gestionado por una Asamblea General donde participaban tanto médicos/as y enfermeros/as como otros/as trabajadores/as del centro, pero debido a la presión del Gobierno y al sucio papel desplegado por las cúpulas sindicales, la ocupación ha terminado. Su lucha y su experiencia se han convertido en toda una referencia, pero aun no ha muerto, como ellos/as dicen: “el dominó de ocupaciones acaba de comenzar”.

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