Los Manteros frente a los Ayuntamientos del Cambio

Éste ha sido un verano muy duro para el colectivo de manteros. La detención y encarcelamiento de los miembros más destacados de su sindicato en Barcelona y la puesta en marcha de un Plan Policial Anti-Manteros en Madrid han sido los grandes hitos de una campaña de acoso y derribo sin vistas a mejorar a corto plazo.

El Sindicato de Manteros de Barcelona

manterosComo ya explicamos hace un año, en octubre de 2015 se creó el Sindicato Popular de Manteros en Barcelona (véase www.todoporhacer.org/sindicato-vendedores-ambulantes), con la intención de poder proteger los intereses de este colectivo tan vulnerable frente a la Adminstración. Esto se produjo apenas tres meses después de que Mor Sylla muriera al caer desde un balcón mientras los/as Mossos d’Esquadra registraban su casa en el marco de una operación contra el Top Manta. “No sabemos si somos el único sindicato de manteros del mundo, somos pobres y no tenemos papeles pero tenemos un sindicato con el que solucionaremos problemas”, dijo Aziz Faye, uno de los ocho portavoces del sindicato, durante la presentación del Sindicato.

Unos meses después, en enero de 2016, Aziz fue llamado a comparecer ante la Guardia Urbana de Barcelona a fin de prestar declaración en calidad de investigado por un presunto delito contra la propiedad industrial. Quedaba claro desde ese momento que el Sindicato iba a ser investigado por el cuerpo policial municipal.

Durante todo el año, los manteros han sufrido un acoso policial constante, con cacheos, incautaciones y detenciones por doquier, como la de Modou Mbaye en octubre de 2015, acusado de atentado a la autoridad. Modou sostiene que la Guardia Urbano le agredió mientras le decían “aquí no tienes derechos, negro. Vuelve a tu país”.

El golpe más duro se dio 20 de mayo de 2016, cuando un militante del sindicato, Sidil Moctar, fue encarcelado por supuestamente agredir a un policía, después de que se difundiera un vídeo en el que les golpea, pero en el que se omitían los golpes que él manifiesta haber sufrido previamente (la campaña por su libertad se encuentra resumida en www.libertadsidil.org). Medios críticos como Izquierda Diario le han llamado el primer preso social del gobierno de Colau”.

Sin embargo, ni la investigación a Aziz, ni la privación de libertad de Sidil, supusieron un obstáculo para que el Sindicato prosiguiera con su labor, y en el mes de junio presentaron, respaldados por sus redes de apoyo Tras la Manta y El Espacio del Inmigrante, sus propuestas para legalizar su actividad (se pueden ver en www.diagonalperiodico.net/movimientos/30813-manteros-barcelona-proponen-soluciones.html).  

En su presentación, manifestaron que las fuerzas de seguridad utilizan a los manteros como un punto de ataque al gobierno de Ada Colau, debido al malestar que tienen con algunas de sus medidas, como la disolución de la Unidad de Apoyo Policial (USP) de la Guardia Urbana. Pidieron al Ayuntamiento un gesto de valentía y solicitaron que ordenaran a sus agentes que acabaran con el acoso que sufren constantemente.

cud4wljwgaare5y-jpg-large

Caso omiso se hizo, la persecución prosiguió y el 24 de julio, Issa Seye, otro de sus miembros, ingresó en el CIE de Barcelona, donde permaneció hasta el 14 de septiembre. ¿La razón? Ser extranjero en situación irregular en el Estado español.

El primer año del gobierno de Colau se puede resumir en uno de conflictos. El artículo “Colau y los manteros: un año de conflictos”, publicado por Rebeca Fernández en Diagonal (www.diagonalperiodico.net/global/31015-manteros-se-enfrentan-Marca-Barcelona.html) da cuenta de ello.

Lo que hay tras la manta

Nueve de cada diez veces que un/a fascista, un racista, un cuñado o un legalista se lanza a la tarea de criticar a los manteros, va a invocar al pequeño comercio, indicando las pérdidas que le provocan los manteros que, además, no pagan impuestos. Obviamente estos razonamientos son tramposos cuando se utilizan para acosar a los manteros mientras al mismo tiempo se permite que las grandes superficies abran en horarios liberalizados y las grandes fortunas huyen de la tributación hacia paraísos fiscales. Como siempre la doble vara de medir del poder que encuentra más fácil perseguir al pobre que al rico.

Las propuestas de los manteros de Barcelona, nada radicales, pasan por integrarse en el sistema (lo cual podemos encontrar criticable, si bien entendible dada su situación precaria) y entre ellas se encuentran la creación de mercados fijos o ambulantes donde realizar sus ventas dentro de unos horarios establecidos, pagar un permiso de venta y sustituir sus productos por otros que no generen polémica, evitando, por ejemplo, las imitaciones. En otras palabras, quieren pasar a ser autónomos. «Somos jóvenes, queremos trabajar y tenemos dignidad, lo que queremos es regularizar nuestra situación para dejar atrás esta complicada etapa«, afirmaron al periódico Diagonal en julio.

El 31 de agosto, el colectivo hizo público un interesante vídeo (disponible en www.youtube.com/watch?v=JceoQ-J-4Hw) desmintiendo las cinco grandes mentiras sobre la manta: ni venden productos ilegales, ni son explotados por mafias, ni perjudican al pequeño comercio, ni son unos vagos, ni son violentos. Muy claro, directo e interesante. Recomendamos su visionado fervientemente.

La Operación Contra el Sindicato

manteros_270916_dfm_1Llegados a este punto de tensión y conflictos diarios con la Guardia Urbana , su apogeo llegó el 28 de julio cuando siete personas de origen senegalés (entre ellas Aziz Faye y Lamine Sarr, otro portavoz del sindicato) que se dedican a la venta ambulante fueron detenidas por los Mossos d’Esquadra y un piso de Barcelona fue desmantelado. Se les imputaban delitos contra la propiedad intelectual y pertenencia a organización criminal. ¿Cuál es la organización? El Sindicato.

Al día siguiente, cuatro de los siete detenidos ingresaron en prisión provisional en la cárcel Modelo, donde permanecieron hasta el 9 de agosto, cuando fueron puestos en libertad con cargos gracias a la incesante labor de sus abogadas/os.

En Barcelona se está encarcelando a vecinos por vender productos en la calle. Se los acusa de pertenencia a grupo criminal y de un delito contra la propiedad industrial ya que los productos, dicen, son ilegales. En cualquier caso, aclaremos que no venden productos nocivos, no son armas ni pornografía infantil: son bolsos y gafas de sol de imitación. Por si fuera poco, es el propio Fiscal contra los delitos de odio y discriminación de Barcelona, Miguel Ángel Aguilar, quien ha pedido su ingreso a prisión. El hombre en quien confiábamos también para temas de LGTBfobia. Estamos en malas manos, no nos queda ninguna duda”. Estas palabras fueron escritas por Brigitte Vasallo en su artículo “Si todos somos Messi, ¿quién es el mantero?”, publicado en www.eldiario.es

La postura de la policía es bien clara: el Sindicato de Manteros es criminal y los manteros, delincuentes. ¿Pero cuál fue la postura del gobierno de Ada Colau? Silencio. A pesar de haber dicho al poco de entrar en el Ayuntamiento que “la solución para el problema de los manteros no es policial, sino social”, está dejando actuar a Guardia Urbana contra el colectivo, proponiendo únicamente cuestiones como “integrar a subsaharianos en la policía local para dialogar con los manteros”.

El Plan anti-manteros de Madrid

A finales de agosto, la prensa se hacía eco de que la Policía Municipal había diseñado un Plan Anti-Manteros en el centro de Madrid. “El plan se desarrollará en tres fases de forma simultánea, incluye un despliegue masivo de agentes de paisano y pone de manifiesto que los manteros no gozan de impunidad por parte del Ayuntamiento”, aseguraba El Mundo.

Los manteros no tardaron en reaccionar a la noticia. “Si no nos dejan hacer esto, no tenemos nada”, explicaron el 30 de agosto a Patricia Ruiz, de www.eldiario.es (véase www.eldiario.es/desalambre/Manteros-Madrid-trabajo-Policia-quedamos_0_553644924.html). “Hoy es la tercera vez que nos vamos, pero como siempre. Si (la Policía) empieza a venir más a menudo, para nosotros va a ser difícil”, “es esto o robar, o traficar con drogas, y yo no pienso hacer eso” y “yo lo que quiero es volver a la hostelería. Pero no hay nada más”, son algunas de las frases que se reflejaron.

Al poco de publicarse la noticia, algunas voces dentro de Ahora Madrid manifestaron (tibiamente) que ese plan había sido adoptado por la policía, que no contaba con el respaldo del Ayuntamiento y que no se iba a implementar. Era únicamente una propuesta de la Policía Municipal, que no hablaba por el Ayuntamiento.

Sin embargo, el 7 de septiembre la alcaldesa, Manuela Carmena, con su habitual estilo autoritario, desautorizó a quienes habían hecho estas manifestaciones y aseguró que apoyaba el plan y que éste seguiría en pie, porque “no se puede permitir que haya impunidad”.

“No tenemos otra opción que cumplir la Ley”

¿Cómo es posible que Carmena pueda decidir lo que venga en gana frente a todo su grupo municipal? Fácil. Durante las elecciones, Ahora Madrid diseñó toda su campaña personalista alrededor de la imagen de esta señora. Depositaron todo el poder y confianza en una señora que, siendo ex-jueza, ya estaba acostumbrada a mandar y ordenar. Crearon un monstruo imbuido de autoridad y ahora no hay marcha atrás.

Pero la alcaldesa no está sola en el apoyo al Plan policial. Paco Pérez, concejal de Vallecas por Ahora Madrid, respaldó la postura de Carmena en un artículo criminalizador, racista y reproductor de estereotipos sobre los manteros de Madrid, publicado en El Mundo el 31 de agosto, titulado “Tirar de la Manta”. «Quienes tenemos responsabilidades de gobierno, no tenemos otra opción que cumplir la ley y hacer que se cumpla mientras esté vigente«, asegura. A esto se ve reducido el compromiso de un político con el proyecto de transformación social por el que fue elegido.

Y esto nos lleva, precisamente, a uno de los principales problemas que presentan los supuestos ayuntamientos del cambio: su temor a vulnerar la Ley, por injusta que sea. O, dicho en otras palabras, su cobardía.

¿Deben respetar la ley de forma escrupulosa los ayuntamientos? Existen al respecto algunas reflexiones que nos gustaría compartir con vosotras/os. La primera es una fantástica respuesta al artículo de Paco Pérez, publicada por Mario Espinoza en el Diagonal, titulada “Entre Mantas y Concejalías” (www.diagonalperiodico.net/la-plaza/31291-entre-mantas-y-concejalias.html). “El llamado «gobierno para todos», esa mentira que intenta hacer pasar la institución por un espacio neutral, acaba convirtiéndose –y a toda velocidad– en el «gobierno para los de siempre». Porque, al final, la estrategia anti-mantera no es más que una operación de marcaje policial sobre sujetos racializados a quienes se niega la condición de ciudadanos, el eslabón más débil en la materia de derechos dentro de la sociedad española”, sentencia Espinoza.

La segunda es un artículo publicado por el abogado Nacho Trillo titulado “Sobre los manteros: la ley no es (solo) la ley” (www.diagonalperiodico.net/blogs/laconquistadelderecho/sobre-manteros-la-ley-no-es-solo-la-ley.html-1), en el que critica “la exclusión del contexto frente al conflicto”. Y es que parece que existe “un grupo amplio de personas en el mundo jurídico que tienen una predilección por la literalidad cuyo efecto es, además, una grave carencia empática. Son, resumiendo mucho y con trazo grueso, quienes no pueden diferenciar las dos acepciones de la palabra justicia: aquella que engloba un conjunto de principios éticos y morales y la que hace referencia exclusivamente a su administración por parte del estado; acepciones que, como es obvio, no tienen por qué tener que ver más allá de su homonimia”. A nuestro juicio, estas palabras se podrían extender a quienes ocupan cargos en los ayuntamientos de Madrid y Barcelona.

Termina Trillo recordando que la Ley es “un instrumento que sirve en muchos casos a la perpetuación de las desigualdades sociales o, como este en concreto, al asentamiento de un tipo de discurso y práctica administrativa que el filósofo francés Jaques Rancière denominó con acierto “racismo frío”: el que en apariencia es sólo una regla social objetiva y legítima pero en su corazón esconde discriminación, estigmatización y violencia. Y es que es precisamente en estos requiebros normativos donde hay que redoblar la alerta: porque leyes injustas hay y ha habido muchas y porque los periodos más aterradores de la historia están plagados, precisamente, de funcionarios dispuestos a hacerlas cumplir hasta sus últimas consecuencias”.

La votación del plan

Con todo, el Plan Policial Anti-manteros se presentó y debatió en el Pleno del Ayuntamiento, a petición del PP, el 28 de septiembre, ante una concentración de más de 100 personas en sus puertas. “Ninguna persona es ilegal” y “papeles para todos” se leían en sus pancartas. El Plan terminó descartado con los votos en contra del grupo socialista y de Ahora Madrid en el Ayuntamiento, y los votos a favor de Ciudadanos y el Grupo Popular.

El posicionamiento de los movimientos sociales

No hay ninguna duda de que el rechazo al Plan se debe, en parte, a la presión de los movimientos sociales y los colectivos de migrantes. En las semanas precedentes al Pleno, numerosos manteros y colectivos como la Asociación Sin Papeles, la Red Interlavapiés, la cooperativa Mbolo Moye Dole o SOS Racismo, organizaron una campaña mediática contra el mismo. La presión forzó a concertar reuniones con la alcaldesa Manuela Carmena, con Marta Higueras (concejal de Asuntos Sociales) y Javier Barbero (concejal de Seguridad), en los cuales se comprometieron a buscar el apoyo del PSOE y darles alguna solución. Y, efectivamente, se logró rechazar el Plan, toda una victoria para la gente que se ha organizado, pero la pésima situación actual no conocerá ningún cambio.

Queremos despedirnos con unas palabras de Brigitte Vasallo a propósito de este conflicto: “mientras el ruido avanza y el mundo debate sobre quién paga IVA o lo débil, racista o buenista que es Ada Colau, los manteros entran en prisión y en el CIE. Esa es la cuestión real, concreta. Y muchos movimientos sociales miran hacia otro lado porque “esto no va de género”, o “eso no va de clase”, “o esto no va de LGTBfobia”, o “esto no va de independencia” . O, en resumen, porque “esto es muy complicado”. Ni la criminalización de la pobreza, ni el racismo, ni la rebeldía son cuestiones temporales, pero la urgencia de la situación es que hoy se les está encarcelando a ellos. Hace unos días, el Sindicato de Manteros emitió un comunicado que podría haber sido firmado por Ocaña, Pierrot o Nazario cuando la policía los metía en esa misma cárcel Modelo de Barcelona “por mariconear”, en tiempos de la Ley de Vagos y Maleantes. Podría ser un comunicado contra los feminicidios, contra la violencia policial y judicial que sufrimos las mujeres por el hecho de serlo. Sus palabras hablan de que el miedo no podrá con ellos, de que la desigualdad no se arregla con represión, y de que esta ciudad, la ciudad que sea, nos pertenece a todas. Como feminista, estas palabras son mías también. Aunque en esta ocasión no hablen de mí, están hablando de todas nosotras”.

Apliquémonos el cuento y tengamos claro de lado de quién nos posicionamos. Nosotras/os sabemos que estaremos del lado de los/as oprimidos/as.

Comparte y difunde