Entrevoces: Construyendo en común, construyendo lo común

 “El infierno de los vivos no es algo que será; hay uno, es aquél que existe ya aquí, el infierno que habitamos todos los días, que formamos estando juntos. Dos maneras hay de no sufrirlo. La primera es fácil para muchos: aceptar el infierno y volverse parte de él hasta el punto de no verlo más. La segunda es peligrosa y exige atención y aprendizaje continuos: buscar y saber reconocer quién y qué, en medio del infierno, no es infierno, y hacerlo durar, y darle espacio” –  Italo Calvino, Las ciudades invisibles.

alucinacionesEntrevoces es un proyecto que ha nacido al calor de la invitación realizada por Intervoice para celebrar en el Estado español su séptimo congreso mundial, los días 6 y 7 de noviembre en el Parador de Alcalá de Henares. Intervoice, a su vez, es una red internacional dedicada al estudio, educación e investigación sobre la escucha de voces, que cuenta con centenares de grupos en más de 30 países. Nació en Maastricht en 1997, tras un encuentro internacional y su objetivo y forma de trabajar consiste en investigar y socializar conocimientos, poniendo en común las experiencias de los distintos grupos que existen en diferentes partes del planeta. Su aportación en el ámbito de la salud mental ha sido esencial para poder pensar el dolor psíquico desde una perspectiva completamente distinta a la que ofrece el paradigma biologicista que a día de hoy predomina en la psiquiatría y la psicología. Frente a las interpretaciones habituales que establecen que tener alucinaciones auditivas (y otras experiencias psíquicas inusuales) es el resultado de un desequilibro bioquímico (algo no funciona en nuestros cerebros) y que el contenido de las mismas es irrelevante, el movimiento internacional de escuchadores de voces plantea que estas son una experiencia humana normal y no el mero síntoma de una enfermedad. Por tanto, el contenido de estas experiencias es esencial para establecer un camino real de la conquista de la autonomía, ya que las alucinaciones auditivas están insertas en la vida de las personas que las experimentan, y con frecuencia, cuando tienen una carga negativa, no son sino la reacción a un acontecimiento traumático que no se ha resuelto de manera adecuada.

Las personas que forman parte de Entrevoces comparten esta otra forma de pensar el dolor psíquico que no nos arrastra al simple consumo indiscriminado de psicofármacos y a situaciones absurdamente circulares, donde el síntoma y el diagnóstico se abrazan en un bucle completamente inoperativo (se es un “enfermo mental” porque se escuchan voces, se escuchan voces porque se es un “enfermo mental”). Su grupo está compuesto por personas que han sido diagnosticadas y por profesionales implicados/as en la búsqueda de caminos que afronten la comprensión y la reducción del sufrimiento psíquico desde el mayor de los respetos por la autonomía individual. Y su intención es explorar la relación que existe entre la propia vida y las experiencias psíquicas, para dotarnos de estrategias que permitan abordar la locura desde posiciones que no sitúen a la persona en un rol de sujeto-pasivo, estigmatizada y victimizada.

Jacqui Dillon, presidenta de Hearing Voices Network, la filial de Intervoice en Inglaterra y una de las ponentes en el mencionado Congreso de Entrevoces, asegura que “su tarea fundamental es la de promover una forma diferente de pensar y ayudar a las personas que escuchan voces” en una entrevista publicada recientemente en el periódico Diagonal (en una entrada titulada “Escuchar voces no es ninguna enfermedad”, en www.diagonalperiodico.net). En ella, Dillon explica además que “la forma tradicional de tratar a personas que escuchan voces consiste básicamente en darles una medicación muy fuerte para suprimirlas, ya que estas experiencias son vistas como una enfermedad. Sin embargo, muchas personas con experiencia de escucha de voces, así como muchos profesionales que trabajaban con ellas, han sentido que ese enfoque no era de gran ayuda. En esa línea, la Hearing Voices Network trata de desarrollar modos más útiles y optimistas de ayudar a la gente, y una buena parte de este trabajo se da en colaboración con profesionales que comparten la misma visión. 

Lo primero es reconocer que se trata de una experiencia real, porque a la gente que ha estado ingresada en unidades de psiquiatría tradicionalmente se le ha dicho que las voces no eran reales, que las ignoraran, que fingieran que no estaban ahí y que tomaran su medicación, y eso les hizo sentirse más locas. Por eso lo primero que hay que decirles es: “Es real y está ocurriendo”, “¿qué supone para ti?”, “¿qué impacto está teniendo en tu vida?”. Como primer paso esto es realmente importante, porque supone validar y reconocer la realidad de estas personas. 

 Además tratamos de dar mensajes de esperanza a la gente explicando que hay muchas personas quepaolo-patrizi-estorninos tienen estas experiencias y siguen con sus vidas. También les ayudamos a conectar sus voces con acontecimientos que puedan haber sucedido en sus biografías. El objetivo último es ayudar a las personas a mejorar la relación con sus voces. No se trata de librarse de ellas.  

Yo empecé a trabajar con mis voces hace más de 20 años y todavía las escucho todo el tiempo. Ellas son mis amigas, me hacen amar, ellas me conocen mejor que nadie, son sabias, me dan buenos consejos… Pero esto a menudo viene acompañado de mucho trabajo, de entender el dolor que transmiten y construir mejores relaciones con ellas”.

En este séptimo congreso que tendrá lugar próximamente en Alcalá, han recogido ese testigo y lo han importado a la península ibérica, con la intención de promover el estudio de alternativas reales a las que son mayoritariamente ofrecidas en las esferas pública y privada de la atención en salud mental, fomentar la comunicación y el apoyo mutuo entre iguales.

En definitiva, Entrevoces quiere ir un poco más allá de desestigmatizar la escucha de voces (y otras formas de expresión del dolor psíquico) y busca aprovechar el juego que nos da la palabra para defender la escucha en sí como paso necesario para poder acercarse a cualquier realidad inusual, o no compartida (sea esta de carácter psicótico o no). Escuchar a la persona que la vive. Sin ese punto de partida, cualquier estrategia terapéutica estará condenada al fracaso. La escucha es terapéutica, tanto a nivel individual como colectivo. Escuchar y ser escuchado son dos caminos que llevan a la comprensión del propio dolor y del dolor ajeno.

Séptimo Congreso Mundial de Hearing Voices

Dos ideas centrales y una apuesta a la hora de afrontar el sufrimiento psíquico. Dos líneas que discurren paralelas y a las que les gusta cruzarse cada tanto. Un conjunto de palabras que pretenden recoger una infinidad de matices a la vez que transmitir un mensaje de la manera más honesta y clara posible. Este lema no es marketing, porque no tenemos nada que vender, ni dinero que ganar. Es, ante todo, una declaración de intenciones.

La salud mental no es una isla al margen de la realidad. Escribimos estos párrafos desde el Estado español, un territorio situado al sur de Europa y sumergido en una crisis social y financiera devastadora. Pensar la salud mental exige por tanto pensar el contexto, hacerlo a nivel global y a nivel local. De lo contrario, si concebimos el dolor de cada cual como una parcela aislada, nos encontraremos validando el mundo que ya conocemos y en el que mucho de nosotros enfermamos o enloquecimos: uno donde se ofrecen soluciones privadas para procesos colectivos, el sálvese quien pueda de este capitalismo tardío que habitamos.

Partimos del reconocimiento de algo evidente: estamos sumergidos en la precariedad. Cada vez son más los aspectos de la vida que se sitúan (con mayor o menor violencia) fuera del control de las personas. Sean recursos o afectos. La precariedad nos separa y sabotea la comunicación. Hay una conexión directa entre el hecho de que se construyan barrios sin plazas donde los vecinos puedan encontrarse y el que las consultas psiquiátricas se hayan convertido en dispensadores unidireccionales de psicofármacos. Ambas cosas son signos de nuestro tiempo, un tiempo donde nadie escucha a nadie y además se nos presenta como si fuera algo normal o natural.

La precariedad nos sume en la fragilidad, en esa posición que afianza la dominación y legitima la resignación. Así es como se clausura el futuro y se afirma que no hay salidas, que todo va a seguir eternamente igual. Y todo significa todo: nuestro diagnóstico, nuestro trabajo, nuestra existencia.

Frente a ello, nuestra postura se define en clave de resistencia. No aceptamos este escenario y trazamos estrategias para salir de él; o más bien, para acabar con él. No disponemos de ninguna receta mágica, ni tampoco nos fiamos de quienes dicen tenerlas. Creemos sencillamente que en un momento histórico como el que estamos viviendo es necesario reivindicar el trabajo colectivo y la creación de redes copaolo-patrizi-starlings-4munitarias sólidas y horizontales. Reinventar los canales y los espacios que propicien la comunicación. Vincular el sufrimiento psíquico con la biografía de las personas y difundir la necesidad de hablarlo entre iguales. Defendernos de asfixia provocada por la industria farmacéutica. Comenzar a articular situaciones y proyectos donde podamos sacudirnos la impotencia y sea posible pensar y construir nuevas realidades.

Nuestro mayor deseo es que este Séptimo congreso Mundial de Hearing Voices sea parte de todo ello. Un paso más de tantos otros que sirvan para recorrer nuevos senderos, para que las personas se reencuentren entre ellas y tomen conciencia de esa capacidad para crear conocimiento y transformar el mundo que todos y todas tenemos y que nos es expoliada día a día.

El futuro y la salud son y serán una tarea colectiva. Mientras no nos demos cuenta de ello, seguiremos sin tener un mañana hacia el que caminar”.

Programa del Séptimo Congreso de Intervoice

Viernes 6 de noviembre

8-8.45: Registro de participantes/recogida de auriculares para la traducción simultánea.

9-9.30: Bienvenida y apertura del Congreso.

9.30-11.30: Primera sesión plenaria

  •    9.30: “Voces descalificadoras, contexto social y arte de la desobediencia”. Fernando Alonso. Entrevoces (España).
  •    10h: “Transitando el espacio entre la brillantez y la locura: historias y lecciones a partir del “Mad Movement” norteamericano”. Martín Téllez (España) y Sascha Altman (USA). Icarus Project.
  •    10.30-11.30: Diálogo con la sala

12.30-14.30: Segunda sesión plenaria

  •    12.30: “Austeridad, corrupción y salud mental”. Will Hall. Madness radio (USA).
  •    13: “Anatomía de una epidemia: historia, ciencia y efectos a largo plazo de las drogas psiquiátricas”. Robert Whitaker. Mad in America (USA)
  •    13.30-14.30: Diálogo con la sala.

16-17.30: Talleres:

  • “Repensando la psiquiatría”. Carina Hakansson y Hanna Lundblad (Sweden)
  • “Desterrar las palabras. Transmisión generacional del trauma de la violencia política”. Clara Valverde (España)
  • “Usando la terapia-danza para personas con sufrimiento agudo”. Mary Coaten (UK)
  • “Visiones, voces, místicos y musas”. Ivan Barry (UK).
  • “Diálogo sobre derechos humanos”. Rodrigo Fredes (Chile) y Guadalupe Morales (España)

18-19.30: Talleres:

  • “Mesa redonda de experiencias profesionales”. Sergio Belinchón (España), Lykourgos Karatzaferis (Greece), Lyn Mahboub (Australia) y Josep Seguí (España)
  • “Encontrando nuestra propia voz dentro de un movimiento”. Olga Runciman (Denmark) y Rachel Waddingham (UK)
  • “Apoyo mutuo y prácticas emancipadoras para la transformación”. Sascha Altman (USA).
  • Cómo facilitar el desarrollo de grupos de apoyo mutuo independientes y de asociaciones”. Donatella Miccinessi (Italia)
  • “Alternativas al suicidio: grupo para escuchadores de voces”. Lisa Forrestell (USA)

Sábado 7 de noviembre

9-11.30: Tercera sesión plenaria

  • 9: “Don Quijote en la era de la neurodiversidad: del neuro-self a la construcción colectiva”. Ángel Martínez Hernáez. Universidad Rovira i Virgili (España)
  • 30: “Nuevas formas de participación social: la procomunizacióndel cuerpo y la salud”. Assumpció Pié. Universitat Oberta de Catalunya (España)
  • 10: “Experiencia de escucha de voces, corporeización y cultura”.
    Bhargavi Davar. Bapu Trust (India)
  •  10.30-11.30: Diálogo con el público.

12.30-14.30h: Cuarta sesión plenaria

  • 12.30:  “Llevando el trastorno mental a través del abismo de la historia: el regreso de la generación perdida. Desde el laberinto de la intrascedencia psicológica a la justicia transgeneracional”. Ute Maria Kraemer. Hearing Voices Network (UK)
  • 13: “El espacio terapéutico ampliado”. Carina Hakansson. Family Care Foundation (Sweden).
  • 13.30-14.30: Diálogo con la sala y conclusiones.

16-17:30: Talleres:

  • “Apoyando la retirada de medicación psiquiátrica. Un enfoque de reducción del daño”. Will Hall (USA).
  • “La palabra y la radio como instrumentos de emancipación”. Colectivo Nikosia y Radio Prometea (España).
  • “Taller experiencial de teatro social”. Associazione Rete Italiana Noi e le Voci y Teatro 21 (Italia).
  • “Acompañamiento de personas que escuchan voces. Actitud, modelos y herramientas”. Belén Arija (España).
  • Es mi vida: comprometiendo y empoderando a jóvenes que escuchan voces”. Fiona Malpass (UK).

18-19.30: Talleres:

  • Recuperándonos juntos: ¿pueden los escuchadores de voces, sus familiares, las redes sociales y los profesionales de la salud mental trabajar juntos de manera satisfactoria?”. Paul Baker (UK).
  • Escucha de voces y trauma: la compleja identidad del migrante”. Roz Austin (UK).
  • “Los grupos de apoyo mutuo como forma de autogestionar y politizar nuestro malestar”. Germán Tomás (España).
  • Princesa Kaguya y el Locust: la importancia de la expresión metafórica y la creatividad en los escuchadores de voces”. Eoin Kelly (UK).
  • Sentados con la desesperanza: aprendiendo de los grupos de escucha de voces en las prisiones”. Akiko Hart (UK).

Más información e inscripciones para el congreso en www.entrevoces.org

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