En la Fila de Atrás

“En la fila de atrás” nace a finales de 2009 con la pretensión de aportar nuestro granito de arena al debate, la reflexión y la formación, dentro del ámbito educativo desde una amplia perspectiva, que incluya diferentes ámbitos de actuación: educación formal y no formal (centrándonos fundamentalmente en el campo de la Institución escolar).

En un primer momento pretendíamos aportar por medio de la publicación que editamos, herramientas para el día a día del profesorado, pero la realidad nos mostró que esa tarea iba a ser muy complicada, puesto que nuestra corta experiencia “profesional” y las colaboraciones escritas aportadas por diferentes compañeras y compañeros, nos llevaban a un enfoque más teórico. Necesario enfoque, pero seguimos intentando que nuestro material se acerque a la vida cotidiana de las personas que trabajan (ya sea de forma remunerada económicamente o no) en el ámbito educativo, aportando material concreto de intervención.

Al poco tiempo de iniciar este proyecto surgió la idea de crear una distribuidora con material pedagógico. En esta tarea estamos. Nuestro interés por la pedagogía nos llevó a descubrir libros descatalogados (de la década de los ’70, principalmente), que nos resultaban tremendamente enriquecedores; y al mismo tiempo, eran muy difíciles de encontrar. Buscando en librerías con textos de segunda mano o en páginas web dedicadas a este fin, también tirando de manos solidarias,  porque no decirlo, nos fuimos encontrando con auténticas reliquias, que por intereses económicos (sociopolíticos, tal vez) habían dejado de editarse y algún ejemplar perdido se pudría en alguna estantería o almacén de las librerías de diferentes puntos del Estado. Títulos como “El maestro-compañero y la pedagogía libertaria”, “La libertad en la educación”, “Autoritarismo y libertad en la enseñanza”… nos hicieron comprender que debíamos emprender el trabajo de recuperar estos textos. Por ello, empezamos el arduo y “artesanal” trabajo de fotocopiar (y destrozar) estos libros y encuadernarlos (esta labor es más difícil de lo que parece, cuando se tiene la encuadernadora más barata del mercado); para posteriormente comenzar su distribución. Poco a poco vamos “perfeccionando” la técnica y actualmente nos encontramos en proceso de digitalización, para aportar un material de mayor calidad. Aunque nos encontramos con el problema de que esta manera de trabajar aumenta enormemente los costes; hecho que provoca que los libros tengan un “elevado” precio, para que podamos cubrir los gastos y obtener un par de euros por libro, para seguir con el proyecto. Comentar que elevado precio es algo relativo, puesto que nos puede parecer caro comprar un libro fotocopiado a 7 euros, pero puede no parecérnoslo tanto comprar tabaco, tomarnos un cubata, acudir al festival de moda, lucir la marca de ropa más fashion

En cuanto al funcionamiento, es bastante sencillo. En la publicación participamos seis personas: dos de ellas realizan ilustraciones para los textos, otro compañero maqueta; en un primer momento sobre todo, hubo otro compa que nos ayudó con cuestiones informáticas y finalmente, otras dos personas nos encargamos de escribir algún texto, buscar colaboraciones, mantener el correo electrónico… como puede comprobarse es bastante sencillo, así que animamos a que aparezcan multitud de publicaciones referidas al ámbito educativo (o cualquier otro). Además llama la atención en este punto, que multitud de personas trabajan de forma asalariada o participan de diferentes formas en el ámbito educativo o de la intervención social; una ingente cantidad de personas que en muchas casos tienen bastante “sensibilidad” por implicarse en este mundillo y esforzarse por realizar su labor de una forma justa, igualitaria, buscando la menor represión posible,  buscando la empatía, el trabajo en equipo… pero al mismo tiempo, en este “colectivo” (recurriendo a las generalizaciones) se desprende una ausencia de politización, de falta de conciencia de la responsabilidad que acarrea su labor; una especie de “asepsia” que no es capaz de visibilizar que ninguna intervención es neutra, que tras cada acto, dinámica, taller, campamento, programa… hay una ideología, hay connotaciones y repercusiones. Cada intervención conlleva una forma de relacionarse con las personas y con el mundo, de descubrir y apropiarse de la realidad, de reproducir o incidir en el Sistema establecido…

Este fue uno de los elementos que nos indujo a comenzar con este proyecto. ¿Cómo es posible que con tantas personas implicadas en el mundo de la educación, en un alto porcentaje con un interés, vocación, ilusión, generosidad… por querer aportar en esta sociedad, no estén nuestros espacios de “militancia”, repletos de fanzines, revistas, charlas, cursos, debates… relacionados con la educación en todas sus formas? Seguramente haya muchos factores que inciden en este asunto y tampoco es este el lugar para analizarlo con profundidad, simplemente lanzar unas ideas al aire, buscando el debate y la reflexión:

  • En el entorno educativo, se percibe un abandono del carácter sociopolítico de sus propuestas, no se entiende como una herramienta de cambio social y sus acciones suelen acabar relegadas a un mero parcheo de situaciones concretas e individuales, agotadas las fuerzas “del profesorado comprometido” queda olvidado el enfoque político-social de la cuestión educativa. Sin duda, tan sólo un cambio en el  modelo educativo, no nos conduciría a una sociedad sin clases y libre…existen otros factores, políticos, militares, religiosos, económicos…que sustentan el poder del Estado, pero creemos que los procesos colectivos de aprendizaje constituyen un pilar básico dentro del  transcurso revolucionario.
  • Por otra parte, esperamos explicarnos bien para no caer en ambigüedades ni malentendidos (sobre todo por utilizar generalizaciones), es posible que tenga incidencia el factor género (sin olvidar el contexto social de despolitización generalizada, donde tanto hombres como mujeres viven en una absoluta inactividad política, reflexiva y social). Sin embargo,  en muchos contextos educativos o de intervención social las mujeres tienen una presencia mayoritaria, casi exclusiva. Por ejemplo en el ámbito de la discapacidad o la Educación Infantil. La sociedad patriarcal que sufrimos, relega a las mujeres a ocupar puestos de trabajo relacionados con el ámbito doméstico. Aclarar que culpar únicamente a la sociedad patriarcal de esta cuestión, sería restar responsabilidad personal-individual a las mujeres. Como escribíamos, cuidados y educación, tradicionalmente “responsabilidad” de las mujeres en el hogar (cuidar y criar a la descendencia y familiares mayores, educar a las y los peques…), poseen una correlación directa con la presencia mayoritariamente femenina, en las facultades de magisterio, psicología, enfermería… asumir por parte de las mujeres, este rol de cuidadora, criadora, educadora… dificulta tomar conciencia de que esos campos no deben poseer únicamente una perspectiva individual; sino que han de tomar un cariz colectivo, social. Puesto que la suma de la intervención sobre esas individualidades, forma un todo llamado Sociedad. Como hemos comentado al principio de este párrafo, partimos de una generalización, puesto que al igual que hay hombres que reproducen estos esquemas, hay infinidad de mujeres que realizan una labor digna de la máxima admiración (nunca olvidaré a Pepita, de Paideia, diciéndome: “Tienes la Autoridad metida en la cabeza”. Gracias compañera). Es más, incluso en bastantes casos, sobre todo en mujeres de mediana edad cuya pareja es un hombre, su sueldo como educadora o maestra, es todavía considerado como un “complemento” a la aportación económica realizada por su “marido”. Este hecho puede conllevar una no implicación en luchas laborales, dado que no se vivencia la necesidad de la autonomía.

En cuanto a nuestro planteamiento referente al contexto escolar, nos definimos favorables a la existencia de Escuelas Libres Paideia podría ser un modelo de referencia, como aquel espacio educativo que más fomenta la libertad responsable, la autodeterminación, la unión entre el trabajo manual e intelectual, el sentimiento colectivo transformador de la realidad, la autogestión, el respeto, la Asamblea como máxima expresión de la organización … sin olvidar sus limitaciones: el factor económico (puesto que las familias han de aportar una cuota mensual, disminuyendo así la posibilidad de que estas escuelas puedan ser accesibles a todas las personas; interesante debate éste de la financiación; puesto que además provoca que las maestras y maestros se “autoexploten”,(sentimiento difuso, el de autoexplotada, al estar desarrollando una actividad política entendida como necesaria) en unas condiciones laborales bastante precarias); el equilibrio entre respetar que el alumnado aprenda lo que desee o necesite (no todas y todos los peques deben aprender lo mismo al mismo tiempo) y considerar que si desean continuar en la Sistema educativo (instituto, universidad…), en algún momento han de asumir el currículo oficial del Estado; las metodologías, en muchos casos, reproducen los postulados de la Escuela Nueva, interesante comprender cuáles son los fines de ambos modelos educativos (búsqueda de la creación de “ciudadanos y ciudadanas”, frente al fomento de personas responsables, libres y con interés por transformar la Sociedad); el eterno debate sobre la “Autoridad” (¿es realmente posible eliminar la “Autoridad” en el ámbito de la institución escolar?)…

Por otra parte, desde un enfoque pragmático, también abogamos, conociendo todas sus limitaciones, por la participación en la Escuela estatal (dadas las dificultades para crear Escuelas Libres). Conociendo las limitaciones impuestas por la Institución, pero al mismo tiempo, vislumbrando las enormes posibilidades que ofrece este tipo de escuelas. Imaginemos simplemente la no utilización de libros de texto como único material didáctico o la no realización de exámenes, cuantos cambios en las relaciones o en la forma de acceder al conocimiento se producen.

Contemplamos la desescolarización como una opción, entendiendo que conlleva una serie de limitaciones y dificultades, pero respetando el esfuerzo de las personas que se han embarcado en esa valiente travesía, apoyándoles en sus luchas contra el control y criminalización de esta práctica.

Evidenciar en este punto, que sería interesante iniciar un debate, una profunda reflexión, paraanalizar qué aspectos comparten y en cuáles difieren, estas dos perspectivas que hoy en día constituyen el panorama alternativo a la Escuela.

Cuestiones como el sentimiento colectivo, la persona y su desarrollo, el carácter sociopolítico de la educación, creemos que serían buenos puntos desde los que empezar dicha reflexión

Realizar en pocas líneas un análisis de la educación actual, sería un poco inoportuno; únicamente denunciar la privatización (sobre todo en la Comunidad de Madrid, que es el espacio que más conocemos) de todos los ámbitos educativos (visibilizar aunque este no sea el lugar, que existe una educación informal, que debiera ser acto de análisis en profundidad, sobre todo en la época de Internet y la Televisión en la que nos encontramos). Es francamente sangrante en algunos campos como la educación infantil, donde empresas ajenas totalmente al sistema educativo, gestionan recursos educativos (el caso de CLECE es alarmante); así como en el ámbito de la Discapacidad (pisos tutelados o centros ocupacionales, donde la gestión concertada asume la casi totalidad de los servicios; siendo por ejemplo el número de centros ocupacionales para personas con discapacidad intelectual gestionadas directamente por las administraciones, anecdótico)

Para ir concluyendo, únicamente evidenciar un dato que hemos conocido mientras escribíamos estas líneas. Nuestro “record” de visitas en el blog (http://enlafiladeatras.wordpress.com/)  en un único día era de 108, al enviar la noticia de la publicación del número 5 de “En la fila de atrás”, ese mismo día, en apenas diez horas, entraron 327 personas, con bastante menos difusión que en anteriores números. Resaltar este dato y relacionarlo con todas las movilizaciones que se han desprendido a partir del 15 de mayo. Comentábamos antes la no politización en el ámbito educativo, pero sí la “predisposición” hacia intentar mejorar este campo de actuación. Creemos que el dato de las visitas a nuestro blog, aunque sea insignificante, pero evidencia como en el contexto educativo, muchas personas estaban esperando conocer herramientas para implementar en sus intervenciones educativas, pero se había asumido una deriva hacia reproducir modelos caducos e injustos, que como hemos comentado, únicamente parcheaban situaciones concretas, temporales e individuales. Pero debemos aprovechar esta toma de conciencia y movilización, para desde el “movimiento libertario”, radicalizar y politizar al máximo todas estas movilizaciones. Os animamos a que colaboréis con “En la fila de atrás”, mandando textos, imágenes, ilustraciones, contactos, difundiendo… enlafiladeatrás@hotmail.com

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