Juego sucio en las elecciones en Turquía

El pasado domingo 24 de junio se realizaron elecciones presidenciales y parlamentarias en Turquía, la importancia de este proceso electoral va más allá de la política interna del país ya que sus resultados afectan al conjunto de la región de Oriente Medio, pero también a Europa y las distintas alianzas internacionales. Estas elecciones se convocaron de forma anticipada por iniciativa del presidente Erdogan y son las primeras elecciones desde la reforma constitucional que cambió el país a un régimen presidencialista, donde la figura del presidente acumula aún más poder.

Formalmente Turquía tiene un sistema parlamentario y democrático equiparable a los estándares europeos, pero de facto funciona como un régimen personalista donde las libertades políticas están muy erosionadas y la libertad de expresión está perseguida. Son miles los presos políticos y son cientos los periodistas procesados por hacer su trabajo. Los ayuntamientos donde ganaron con amplia mayoría las fuerzas kurdas, fueron despojados de sus cargos y una representación del Estado gobierna de forma ilegítima con la ayuda de la fuerza militar. Alcaldes y diputados del partido izquierdista prokurdo HDP (Partido Democrático de los Pueblos) han sido encarcelados durante el último año, teniendo incluso el Estado que saltarse sus propias reglas de inmunidad parlamentaria.

El proceso electoral

El proceso electoral ha estado plagado de irregularidades de principio a fin. Existen tres grandes bloques políticos: AKP+MHP (el partido de Erdogan en alianza con un partido ultranacionalista), CHP (oposición nacionalista socialdemócrata) y HDP (alianza turco-kurda de izquierdas y por la autodeterminación de los pueblos). Siendo el HDP el tercer partido parlamentario, con casi 6 millones de votos, su representación en los medios de comunicación (la cual es obligatoria por ley) ha sido nula, su candidato presidencial, Demirtas, se encontraba encarcelado y solo tuvo opción de realizar un discurso televisado desde la cárcel.

La violencia contra personas y sedes del HDP ha sido constante, se ha llegado al punto de simpatizantes del AKP asesinar a simpatizantes del HDP. En las áreas rurales de mayoría kurda, las urnas se han movido kilómetros, se han cortado carreteras y la gente ha tenido que andar distancias de hasta 20 kilómetros para poder votar. Los centros de votación de mayoría kurda estaban rodeados de fuertes dispositivos militares para intimidar a la población, se han registrado fraudes en urnas y hasta el AKP ha movilizado en autobuses a yihadistas de Siria para votar.

A todos estos impedimentos hay que sumar que para acceder al parlamento se exige un mínimo de un 10% de votación a nivel estatal. Esta medida está orientada a dificultar, aun más, la presencia del movimiento kurdo en el parlamento. Aun así, el umbral fue superado y el HDP volverá a tener representación parlamentaria.

Más allá de lo electoral

Las elecciones son un teatro donde cada actor escenifica su proyecto. El HDP es el instrumento electoral de un movimiento popular mucho mayor, el Congreso de la Sociedad Democrática (DTK) que pertenece a la Unión de Comunidades de Kurdistán (KCK) y responden al paradigma del Confederalismo Democrático. Esta campaña ha estado fundamentada en el ataque a los avances del movimiento revolucionario kurdo en el norte de Siria y los ataques contra la guerrilla del PKK en los montes Qandil. Erdogan ha avivado el nacionalismo de corte xenófobo en estas elecciones, aproximándose, aun más, a la extrema derecha islámica. El ejército turco ocupa dos regiones de Siria con apoyo de yihadistas locales y ha avanzado 30km dentro de la frontera con Iraq en dirección hacia la guerrilla del PKK, a la cual bombardea cada semana desde el aire.

Turquía se ha mostrado como un agente desestabilizador en toda la región. Sobre Europa realiza un chantaje continuo con el tema de las personas refugiadas, ha dado cobertura al ISIS y actualmente colabora con la rama siria de Al Qaeda, sus pactos y negociaciones con Rusia y EEUU están siempre orientadas a impedir la existencia de un territorio autónomo liderado por el movimiento de liberación kurdo en su frontera. Es por ello que el actual proyecto de la Federación Democrática del Norte de Siria se ve más amenazado por Turquía que por ISIS.

Este panorama no va a hacer más que aumentar el nivel de violencia del Estado turco contra su propia población, lo que sin duda generará resistencias. La paz en Siria no será posible hasta el fin de la ocupación y el apoyo a los yihadistas por Turquía. En Iraq no podrá reconstituirse el país tras el paso de ISIS si una nueva fuerza armada ocupa parte de su territorio y lo bombardea. Y una posible solución a la cuestión de las refugiadas pasa por la pacificación de sus lugares de origen, lo cual Turquía impide, por lo que usa a las refugiadas como chantaje a Europa para obtener financiación.

Autonomía Democrática

La última gran oleada represiva del Estado vino por la declaración en distintos pueblos y ciudades de mayoría kurda de la Autonomía Democrática, el proyecto de autogobierno local al margen del Estado. Este levantamiento se sustentaba en toda una serie de organizaciones que regían la vida cotidiana de las personas, las alcaldías ganadas llevaron a cabo un proceso de descentralización y fomento de estas iniciativas autónomas. En verano de 2016 se declara la Autonomía que se defiende con las armas y se da un proceso de guerrilla urbana contra la ocupación militar del ejército turco. Tras el fin de este proceso, que conllevó una represión como hacía años que no se vivía, el movimiento revolucionario en Turquía se encuentra en una situación en la que se hace imprescindible acabar con el gobierno de Erdogan para poder seguir avanzando.

Esta victoria electoral de Erdogan no sabemos cuanto durará, ya que con tantos frentes militares abiertos, una derrota puede suponer un derrocamiento. Lo que es seguro es que la resistencia de más de 40 años del movimiento de liberación kurdo continuará en todas sus formas y posibilidades.

Comparte y difunde
Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Ver
Privacidad