Coca-cola en lucha y el fichaje de De Quinto

Dime a quién fichas y te diré para quién haces política” – @Protestona1, en Twitter

A mediados de marzo, Ciudadanos anunció su gran fichaje estrella de la temporada para las elecciones en Madrid: Marcos de Quinto, ex-vicepresidente de Coca-Cola y antiguo miembro del Consejo de Administración de Telepizza.

Que “el partido del Ibex”, como se conoce a Ciudadanos, fiche a un alto ejecutivo, no nos sorprende en absoluto. Es lo normal en un partido liberal. Sin embargo, su caso es especialmente sangrante, a un nivel puramente simbólico, por el papel destacado que tuvo éste en el ERE de Coca-Cola.

ERE en Coca-Cola y cinco años en lucha

Escribimos por primera vez sobre el expediente de regulación de empleo (ERE) de Coca-Cola hace exactamente cinco años. Por aquél entonces explicamos que “Coca-Cola ha decidido aplicar los perversos criterios de la reforma laboral y echar a la calle a 700 personas, 581 de ellas de la Comunidad de Madrid. Además del despido masivo plantea 500 recolocaciones, que en realidad se tratan de despidos encubiertos ya que estos/as trabajadores/as pasarían a formar parte de una bolsa de empleo”.

En ese momento se formó la plataforma “Coca-Cola en Lucha” (@cocacolaenlucha), que ha estado dando guerra en la calle durante todo este tiempo. Y ello a pesar de los contraesfuerzos de De Quinto: inició una potente campaña de respuesta de la marca en las principales cabeceras informativas, que llegaron a publicar una página doble con un comunicado el 4 de marzo de 2014 y contrató trending topics promocionados en Twitter como respuesta al desafío de la plantilla madrileña contra el ERE.

Mezclando las protestas de las trabajadoras con una batalla judicial, el Supremo finalmente declaró nulo el ERE y durante los tres años siguientes, la plataforma (controlada principalmente por CCOO) ha estado negociando con la empresa. Y el 13 de diciembre de 2018 se ratificó un acuerdo para la resolución del conflicto. Seguramente podría haber sido mejor, pero lo que es innegable es que se visibilizó esta lucha laboral más que cualquier otra.

La importancia de los símbolos

Durante todo el conflicto, De Quinto (que sólo en 2016, en pleno ERE, ingresó 7,2 millones de euros) tildó de “incompetentes y retrógrados” a los sindicatos, llamó “privilegiados” a los trabajadores, dijo que si había un ERE algo de culpa tendrían los currelas y vulneró el derecho de huelga.

Y es precisamente por la visibilidad del conflicto en Coca-Cola, de los más destacados de los últimos años, que este fichaje es tan grave. Al incorporarle entre sus filas, Ciudadanos deja claro de qué lado se posiciona (tampoco es que tuviéramos dudas antes). Porque De Quinto, que se autodenomina “pirata” en redes, no es un empresario cualquiera, es la encarnación del “todo vale” en el mundo laboral.

Además, sus críticas al feminismo y su discurso patriota le unen a la derechona conformada por PP y Vox, allanando el terreno para un futuro pacto trifachita entre éstos y el partido de (ahora Alberto Carlos) Rivera si hiciera falta más adelante.

Lo que más asusta, dentro de lo simbólico de este fichaje, es que pese a que existen muchos más trabajadores que empresarios en España (y, por tanto, es fácil que más personas empaticen con las 1.200 familias afectadas por el ERE que con el que cobró 7 millones a su costa), dentro de sus cálculos electorales, Ciudadanos ha considerado más rentable fichar al ejecutivo y enfundarle en una bandera de España que lo contrario. La patria por encima de la clase. Y eso da mucho miedo.

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