Orgullo es decisión: por un orgullo anticapitalista, trans-feminista y combativo

La madrugada del 28 de junio de 1969 estallaban en Nueva York fuertes disturbios protagonizados por disidentes sexuales que respondían con adoquines, arietes y cócteles molotov a la situación de discriminación y acoso policial que vivían a diario. Todo había comenzado a raíz de una de las habituales redadas policiales en el bar de ambiente Stonewall Inn, local propiedad de la mafia. En este establecimiento se juntaban las más marginales de la comunidad trans, bollera y marica: bolleras y maricas con pluma, chaperos, maricas fugados de casa, travestis, trans… La revuelta se prolongó durante tres noches seguidas y supuso el inicio de la lucha articulada del movimiento L.G.T.B. contemporáneo.

Durante los setenta surgen tanto en el contexto europeo como el estadounidense una cantidad incontable de colectivos de diverso tinte político (Gay Liberation Front, Front Homosexuel d’Action Révolutionnaire, Front d ́Alliberament Gai de Catalunya, etc.) aunados en la lucha por el respeto a toda orientación sexual fuera de la norma heterosexual. Algunas de las luchas por la integración fueron asimiladas por el capitalismo, las instituciones y una incipiente “tolerancia social”: creación de guettos comerciales L.G.T.B. o la consolidación de grupos de presión gay dentro de las estructuras de poder estatales que trajeron consigo la despolitización y desmovilización de la lucha original. Las estrategias asimiladoras del capitalismo, en su alianza con el patriarcado, invisibilizaron las realidades y diversidades bolleras y sobre todo trans, afianzando una identidad “gay” sustentada en el privilegio masculino, blanco y de clase media.

A finales de los 80 disidentes radicales comienzan a auto-organizarse y a responder a este proceso de asimilación que dejaba realidades sexuales fuera de la “nueva norma L.G.T.B.”. Proponiendo la acción directa frente a la homofobia imperante. Para autodefinirse se reapropian del término queer (maricón, bollera, raro, extraño, freak) como estrategia política para transformar el insulto en una herramienta de identidad y lucha contra el sistema capitalista y heteropatriarcal.

Este estallido trae consigo nuevas articulaciones políticas en los noventa que radicalizan más aún su discurso (Queer Nation, Lesbian Avengers, L.S.D., La Radical Gai, Coordinadora Universitaria por la Disidencia Sexual, Colectiva Libertaria D-Género Proyectil Fetal, Bash Back!, etc.) y cuya herencia llega a la actualidad.

Imagen artículoEl panorama en el que vivimos hace pensar que estamos en un Estado “progresista” en el que se han alcanzado las cotas deseables de ciudadanía e integración, mediante políticas públicas que buscan un lavado de cara y no un cambio estructural: leyes autonómicas de parejas de hecho, ley de matrimonio homosexual (2005), ley de identidad de género (2007)… ¿Por qué no queremos conformarnos con este modelo? Este camino deja atrás una diversidad de realidades más complejas de lo que nos quieren hacer creer:

  • El abanico de experiencias trans que confronta el paradigma médico patologizante y perpetuador del falso binomio hombre-mujer.
  • Las realidades intersexuales que evidencian la mentira biológica de que en la naturaleza sólo se dan cuerpos que cuadran dentro de un dicotómico marco macho/hembra con fines reproductivos.
  • La imposición del paradigma médico occidental, aliado con los intereses del capitalismo y del Estado, en el que nuestros cuerpos son tutelados por supuestas profesionales, impidiendo la libre elección de otros caminos sanitarios. Nos referimos a la coartación de derechos sexuales y reproductivos, que limitan la decisión de mujeres, bolleras y trans a elegir cuándo y cómo tener o no tener bebés; a la imposición e inducción de procesos de hormonación y cirugía a personas trans; a las operaciones a bebés intersexuales para reajustarlos a las convenciones de género; al sometimiento indirecto que las personas diagnosticadas de VIH tienen hacia las empresas farmacéuticas, cuyos intereses económicos están por encima de proporcionar calidad de vida.
  • Las realidades migrantes que cruzadas con la diversidad L.G.T.B. soportan las políticas xenófobas estatales (racismo institucional, restricción a servicios públicos…) a la vez que las fobias a la disidencia sexual y de género.
  • Los contextos económicos que voluntariamente o no se encuentran en situación de precariedad, y por lo tanto excluidas del modelo de vida “oficial”.
  • Expresiones disidentes que se alejan del modelo BBVA (blanco, burgués, varón, adulto) que invisibiliza las diversidades funcionales, excluye modelos de belleza no normativa y se olvida de las realidades vitales de la infancia, la adolescencia y la vejez.

Creemos que el modelo de Chueca le hace el juego en gran medida a este modelo heteropatriarcal-capitalista. Por ello, decidimos que nuestro orgullo tiene que ser anticapitalista, trans-feminista y combativo haciéndonos eco de la rabia de Stonewall.

Orgullo es decidir quiénes queremos ser y cómo queremos actuar sin tener que limitarnos a los estrechos márgenes que nuestro sistema capitalista nos permite ocupar. Nosotres decidimos alzarnos orgullosas por las prácticas creativas, empoderadoras, luchadoras y reales que nos salen del coño aunque quieran invisibilizarlas una y otra vez. Decidimos qué es lo que queremos y cómo lo queremos aunque no sea algo productivo, y eso nos enorgullece.

Lo que venimos arrastrando de otros años hace que el 2014 se nos presente más rancio que nunca en el terreno de recortes de derechos y libertades. Parece que sólo se busca un vuelta involutiva al más oscuro pasado de nuestras tradiciones, evidenciado en un auge de la extrema derecha y su beligerancia ante lo no heterosexual. Con la excusa de la crisis y la austeridad obligatoria, se pretende dar cabida al realce del rancio modelo familiar sustentado en el matrimonio heterosexual que, basado en masculinidades y feminidades hegemónicas, nos lleve a retroceder a los estados más carcas con miras a poder conservar los privilegios de unos pocos. Pues no es eso lo que nosotres queremos decidir para nuestros cuerpos y deseos, así que, como en 1969, seguimos en las calles.

Asamblea Orgullo Madrid 2014
orgullomadrid2014.wordpress.com

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