Ficticia carta al director de cualquier medio

Buenos días, yo, Juan y Medio, ciudadano medio de estatura media que vive por en medio del país, con una posición intermedia dentro de la pirámide social y con unas ideas nada estridentes, centradas, situadas por la zona media del espectro ideológico, escribo para manifestar mi asombro y perplejidad ante las noticias aparecidas en su medio y en cualquier otro sobre los enfrentamientos entre manifestantes y policías durante la conocida como Marcha de la Dignidad del pasado 22 de marzo.

Con un grado medio de curiosidad, me adentré en su medio y en cualquier otro para tratar de encontrar una respuesta al porqué del uso de determinados medios por los manifestantes, y cuál fue mi asombro al leer, en cualquier medio, ya se encontrara situado un poco a la izquierda del medio, o más a la derecha, que la responsabilidad de los altercados fue de Resistencia Galega, un ente que ni me medio sonaba. Pero su medio y cualquier otro que supongo que ya contaban con el medio desconocimiento del ciudadano medio de este país sobre esta entidad, no escatimaron en detalles sobre este “grupo terrorista”, como lo describió, por ejemplo, la SER. La descripción coincidía en todos los medios, de hecho, en algunos, no cambiaba ni media palabra, lo cual generó medio sorpresa en mí, pues resulta más que curioso que artículos escritos por periodistas distintos, en diferentes medios, coincidieran casi palabra por palabra. Hecho que resulta medianamente difícil de explicar, a menos que todos realizaran un copia y pega de la misma fuente, o se produjera una rocambolesca sucesión de casualidades que hubiera llevado a elegir a todos los periodistas las mismas palabras para hablar de, según El Confidencial, la banda armada Resistencia Galega (RG).

Pero volvamos al asunto en cuestión. ¿Qué es eso de RG? Según El Mundo, RG es un “grupo antisistema muy radical, que cuenta con “una estructura militar como ETA”, es decir, con “un modelo organizativo muy similar al que históricamente tenían ETA y su entorno”, algo similar a lo que publica el ABC en sus múltiples artículos. Pero es El Confidencial quien nos ofrece la investigación más sesuda y concienzuda. Para el periodista en cuestión, RG es “la principal amenaza terrorista en España, por encima de los etarras”, y continúa dando información sobre este ente basada en informes policiales, pues RG “ha sido estudiada al milímetro por los servicios de información de la Policía Nacional”.

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Columna gallega dirigiéndose a Madrid

La verdad es que al quinto artículo acrecentó mi preocupación que ya superaba con creces un nivel medio, pues resulta que existe “una organización responsable de la comisión de multitud de acciones violentas y atentados”, como afirma El Confidencial, y yo ni me había enterado, algo extraño cuando hablamos de la “mayor amenaza terrorista contra la normalidad democrática”. Además, para más inri y para incrementar aún más mi preocupación, parece ser que se pasearon tranquilamente por nuestra ciudad el 22 de marzo sembrando el caos a su paso.

Porque según los medios, esto es lo que pasó el 22 de marzo: RG “lideró y organizó los actos de violencia callejera” gracias a los “200 y 250 radicales miembros de este grupo terrorista”, según la SER. Según El Confidencial, para ello, actuaron “con navajas y demás armas blancas para buscar el “cuerpo a cuerpo” con los agentes”, y “fueron identificados 600 activistas de Resistencia Galega”. Además, pusieron “en peligro la vida de varios agentes”. La narración continúa con diferentes puntos donde todos coinciden, violencia callejera, “kaleborroka”, lanzamiento de piedras, etc.

Pensando que iba a encontrar cierta información que aclarara el estado de confusión en el cual me encontraba tras comprobar cómo un grupo terrorista había tomado mi ciudad, ocurrió todo lo contrario, resulta que ninguno os aclaráis con el número de terroristas, desde 200 hasta 600, una diferencia nada desdeñable, además de extraña pues, justo a finales de enero, Europa Press publicaba que RG disponía de 15 miembros según policías expertos en lucha antiterrorista. Es decir, en apenas dos meses, RG incrementó sus miembros en un 4.000%, convirtiéndose en una de las organizaciones terroristas más grandes del planeta, porque ni ETA barajaba esas cifras hace años. Además, se dedicaron a lanzar pie- dras y a utilizar navajas, lo cual me hizo pensar que vaya terroristas realmente extraños, pues el uso de la navaja en el cuerpo a cuerpo más que asociárselo a Bin Laden se lo asocio al Jaro o al Vaquilla, es decir, al terrorismo históricamente siempre se le ha asociado otros medios más “contundentes”, creo yo.

Nada cuadraba, además, sin experiencia previa en el mundo del terrorismo y con desconocimiento completo de esta realidad, me parecía extraño que una banda armada se concentrara por completo ante el mayor despliegue policial de la historia de la moderna democracia española. Si yo fuera terrorista, tampoco me bajaría a Madrid para ponerme delante de 2000 antidisturbios con todos mis compañeros de RG, vamos, sin saber de este mundillo pero dándole una vuelta, me parece extraño, o imprudente por su parte. Pero me surgen más dudas, ¿y si la policía sabía que estaban infiltrados por qué no los detuvieron? ¿Por qué no desmantelaron el grupo terrorista que supone “la mayor amenaza para la democracia”? ¿Por qué no consiguen realizar ninguna detención a algún miembro de RG cuando había en torno a 200 o 600? Tal vez habría que depurar responsabilidades dentro de las fuerzas de seguridad del Estado ante tal grado de incompetencia.

Para terminar, recopilando la información, según su medio y el de sus compañeros, cientos de terroristas gallegos que se dedican a tirar piedras se pasearon por mi ciudad ante la atenta mirada de la policía, que siendo consciente de su presencia, como afirman en el atestado, no consiguen hacer nada, a pesar de disponer de la mayor concentración de efectivos policiales de la historia democrática. Pues déjenme plantearle un par de reflexiones que me sugiere su relato de los hechos. Ante el nuevo escenario político abierto en Euskal Herria tras la decisión de ETA de abandonar la lucha armada, ¿no estarán buscando ustedes una nueva ETA? ¿No es un poco cutre utilizar a chavales que tiran piedras para hablar de un nuevo grupo terrorista? ¿Por qué necesitan generar ese miedo entre la ciudadanía? ¿No resultaría ETA rentable para más de uno tanto política como económicamente? ¿No estarán tanto los policías como los periodistas expertos en terrorismo algo nostálgicos?

Gracias por su atención, Sr. Director. Espero un poco más de rigor en su medio y no manchen el nombre del periodismo con la constante copia de torpes informes policiales.

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