Cuando el encierro es un castigo a la marginación

Encierro, marginación, represión, son cuestiones relevantes a la hora de hablar sobre los centros de menores. ¿A quién le afecta?, ¿qué se quiere conseguir?, ¿cómo educar o “reinsertar” entre cuatro paredes y un techo sin poder ver la luz del sol?, ¿cómo se puede trabajar con tanta frustración/rabia acumulada?, ¿quién mira las necesidades de las/os chavalas/es presas/os en centros de menores?, ¿acaso se quieren mirar sus necesidades o imponer un modelo conductual en el cual se les intenta someter?

Está claro que todas las personas tienen necesidades, dudas, conflictos internos, externos… y se necesitan herramientas, recursos y apoyo para poder superarlos. Pero esos recursos o herramientas no pueden ser centros de menores en los cuales se encierra, con la única función e implicación punitiva que tienen. Se encierra a adolescentes con la excusa de que lo hacen por su bien o que están mirando por “su interés superior”. Quieren legitimar sus actuaciones, señalando el problema dentro de los/as propios/as adolescentes, que necesitan ser “reeducadas/os” a golpe de porra, de psicofármacos y de encierro. Quieren separar que lo que les ocurre a estas/os chavalas/ es no tiene que ver con el sistema social en el que vivimos, la realidad que les rodea y con las relaciones que se generan y reproducen dentro de este sistema. Con achacar la responsabilidad a la individualidad de las/os chavalas/es y la necesidad de “reeducarles”, se justifica la existencia de estos centros y se disipa el punto de mira a los problemas de la sociedad y a cuestionar los problemas sobre los que se asienta.

No se puede educar desde el encierro y la represión. Por eso dentro de cualquier centro de menores o espacio en el que se encierre a cualquier persona no puede haber ni hay educación, porque no hay relaciones ni vínculos personales, ni afectivos; solo hay vigilantes y vigilados, cuidadores y cuidados, dominadores y dominados. No puede haber ni un acercamiento a la educación. Lo único que puede nacer de estos centros es odio y rencor cuando un/a adolescente es drogada/o, aislada/o y encerrada/o con el único objetivo de someterle para mantener el supuesto orden existente en la sociedad.

No queremos, en este artículo, entrar a debatir o desarrollar todo lo que ocurre dentro de estos centros. Tampoco queremos quedarnos con la única visión de lo que ocurre dentro de estos centros sino plantear y llevar a la reflexión de alternativas y el por qué de la necesidad de éstas (como puede ser Saltando Charcos en Burgos, la Coordinadora de barrios de Entrevías, la Fundación Raíces de Hortaleza…). No podemos quedarnos de forma pasiva ante lo que ocurre sino que debemos actuar frente a la realidad en la que vivimos y por ello queremos hacer explícito que es posible la lucha contra estos centros que han demostrado no ser una respuesta a las necesidades de estas/os chavalas/es. Por ello, nos parece importante resaltar luchas que se han llevado a cabo y que han tenido éxito para dar un paso contra estos centros:

arton373-1afe4En el año 2007, tras una denuncia pública de un trabajador del centro de menores “La Jarosa” (perteneciente a la Fundación O ́belen) sobre las torturas y malos tratos que se producían allí y con la presión de personas mediante movilizaciones, charlas y difusión de panfletos que sacaban a la luz lo que ocurría, se produce una investigación por parte del defensor del pueblo, días después el centro es clausurado precipitadamente por la Comunidad de Madrid. En ese mismo año, varios trabajadores del centro “Casa Joven” (también perteneciente a la Fundación O ́belen) denuncian malos tratos hacía las/os chavalas/ es encerradas/os por parte del centro. A lo largo de los siguientes meses se llevan a cabo diferentes charlas, concentraciones, difusión de información, pintadas, etc. con lo que también se consiguió el cierre de otros centros como “Casa Joven” de Azuqueca de Henares, en 2009 “Nuestra Señora de la Paz” en Villaconejos del Trabaque, en 2009 y “Las Doramas” en las Palmas.

Todos estos centros pertenecían a la fundación O ́Belen y la campaña no se centraba únicamente en difundir lo que ocurría dentro de ellos, sino también en hacer presión a las cúpulas más altas, ya sea a los directivos o quienes financiaban esta fundación. En primer lugar el presidente de la fundación Emilio Pinto acabó dimitiendo de su cargo en octubre de 2009, siendo sucedido por Javier San Sebastián. También abandonan el patronato las empresas privadas Peugeot y Grupo Lábaro. Por otro lado, se lleva a cabo una campaña contra Ibercaja, el principal patrocinador de la Fundación O ́belen que formaba parte del patronato, con diferentes acciones que se llevan a cabo por toda la península, lo que acaba en abril del 2009 con el abandono de Ibercaja en el patronato de de la fundación, tras más de un año de campaña. Otro ejemplo puede ser el de Caja Mediterránea en Alicante que iba a hacer un concierto benéfico para O ́Belen que no se llevó a cabo gracias a la presión social.

Con todas las movilizaciones, asambleas… surgidas en los últimos años, hemos visto como las convocatorias o iniciativas llevadas a cabo en la lucha contra los centros de menores ha tenido una bajada de fuerza. No con ello queremos echar balones fuera ni criticar las diferentes luchas sociales, pensamos que el apoyo mutuo entre las diferentes asambleas y la presión en las calles son factores que tenemos que tener muy presentes. Por lo que queremos hacer una llamada y animaros a ir la próxima manifestación que se realizará el 26 de abril en Picón del Jarama a las 12:30h. Para quien quiera, se quedará en el metro de Barajas a las 11:30 para ir en autobús en grupo.

Por el fin del encierro y la marginación. Contra los centros de menores.
Porque es imposible enseñar a vivir en libertad desde el encierro y la represión.
Porque las/os chavalas/es más marginadas/os por el sistema son sus principales víctimas en estos centros.

Asamblea contra los centros de menores.

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