Ataque al sindicalismo Entrevista a CNT Xixón tras las condenas a tres años y medio de prisión

Tres años y medio de cárcel para siete sindicalistas de la CNT por concentraciones delante de la Pastelería Suiza de Gijón. Con esa desproporcionada noticia se encontraban a finales del mes de junio en el territorio de Asturies. Una sentencia judicial que rompe muchas barreras de lo social, y es por ello que rápidamente en la ciudad de Gijón, el sindicato CNT junto a otros movimientos y organizaciones sociales, comenzaron a coordinar respuestas que culminaron en una multitudinaria manifestación el 10 de julio. No esperaban una sentencia favorable de un juez como Lino Rubio Mayo, conocido anteriormente por condenas severas a insumidos y sindicalistas en los años de las luchas de Naval Gijón.

Desde el periódico queríamos darles la palabra y que nos contaran directamente las implicadas en esta condena su propio proceso judicial y las consecuencias personales y sindicales. Un reflejo de que si bien la lucha es el único camino; todos los aparatos estatales se ponen al servicio de poner obstáculos para doblegar a las trabajadoras en esa decisión de luchar.

Nos gustaría que primeramente nos situéis en el origen de este conflicto laboral en la Pastelería La Suiza que ha derivado en la sentencia de este pasado mes por el Juzgado de Lo Penal núm 1 de Gijón.

Comenzó como un conflicto más. En principio una trabajadora quería calcular las cantidades que se le debían en concepto de horas extras y vacaciones, y también quería finalizar la relación laboral, se quedó con ella y nos encontramos a una persona machacada y aterrada por la idea de tener que volver a incorporarse a su puesto (estaba de baja por maternidad).

Al margen de la deuda económica generada por las jornadas interminables y el no disfrute de vacaciones, el trato era insoportable, con comentarios humillantes e indecorosos sobre su cuerpo, sobre su maternidad, con insinuaciones para después subestimarla… Una situación que era inaceptable y que, armándose de valor y con el apoyo del sindicato, la compañera decidió afrontar.

El primer paso fue intentar comunicarse con el empresario para plantearle una salida digna de la empresa, que no era otra cosa que se le pagase a la compañera lo que se le debía. El diálogo fue prácticamente imposible, con insultos, actitud amenazante y prepotente… no quiso tratar con el sindicato y nos derivó a su abogado. En vista de la imposibilidad de comunicación decidimos sacar el conflicto a la calle y comenzaron las concentraciones y los repartos de octavillas informando del conflicto.

¿Cómo han sido los pormenores del proceso judicial? ¿Cuáles han sido las investigaciones, las peticiones de condena concretas y las sanciones económicas que se os han comunicado? ¿Qué posibilidades de recursos tenéis?

El proceso judicial ha sido largo y complejo. Se han juzgado piezas separadas que han sido archivadas o de las que hemos sido absueltas: denuncias falsas, otra por obstrucción a la justicia, suplantación de identidad… Incluso se trató de ilegalizar el sindicato, denunciado por asociación ilícita. Y el macroproceso por el que ahora hemos sido condenadas se abrió contra más de treinta personas por delitos de muy diversa índole (injurias, calumnias, coacciones, amenazas, obstrucción a la justicia, extorsión…). Finalmente, solo se abrió juicio oral contra las ocho condenadas, y por parte de la acusación particular se reiteraban en la petición de todos los delitos citados (injurias, calumnias, amenazas, coacciones, suplantación de identidad) y en una indemnización de más de 450.000 euros. La fiscalía pedía coacciones y obstrucción a la justicia y 60.000 euros. En definitiva, se condenó por los delitos que pedía el ministerio fiscal, pero con una indemnización de 150.000 euros.

El primer recurso ya se ha interpuesto y esperamos que la Justicia recobre la cordura en la siguiente instancia. Si no, seguiremos recurriendo hasta el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, no solo por nosotras, sino para que no se cree un precedente que merme la Libertad sindical.

¿Qué valoración sindical habéis hecho tras analizar esta sentencia y qué implicaciones tienen en el futuro de la lucha organizada frente a la explotación laboral?

Una sentencia injusta y desproporcionadísima que viene orquestada por la confluencia de distintas partes interesadas (empresario, policía, fiscalía y jueces) no puede dejarnos en la lona. Hay autocrítica y aprendizaje en todo este proceso, pero tenemos muy claro que llevamos a cabo este conflicto como cualquier otro: recurriendo a la acción directa en el marco de labores sindicales legítimas y socializándolo, haciendo partícipes del desencanto con tales abusos al vecindario de un barrio obrero. Pero esta vez dimos con personas querulantes y con contactos, lo que nos ha llevado a este punto. Callarnos y dejar de hacer sindicalismo combativo solo reforzaría su discurso miserable, sobre todo ahora, en pleno verano con tantísimas personas sufriendo la precariedad, especialmente en el sector de la hostelería.

El pasado 11 de marzo en el Congreso de los Diputados se aprobó la derogación de las penas de cárcel para los piquetes en las huelgas, el artículo 315.3 del Código Penal, ¿de qué manera se está vulnerando esta decisión legislativa respecto de vuestra condena por hacer sindicalismo?

Respecto a la reforma del Código Penal es difícil de valorar en nuestro contexto porque, a pesar de que se nos está condenando por hacer sindicalismo, el relato que se ha hecho del caso es tan absurdo y desconectado de la realidad que los delitos de la sentencia (coacciones graves continuadas y obstrucción a la Justicia) poca o ninguna relación tienen con la actividad sindical, por lo que la reforma que está pensada para una huelga en la que pueda existir conflictividad social no es nuestro caso, en las que las concentraciones se desarrollaron siempre de manera pacífica y sin ningún tipo de incidencia.

¿Qué apoyos habéis recibido por parte de otros colectivos tanto en la ciudad de Gijón como en el resto del Estado español? ¿Cómo fue la manifestación convocada el pasado 10 de julio en las calles de Gijón? Según vimos en las crónicas, parecía una de las movilizaciones más multitudinarias en apoyo al sindicalismo y contra la represión en los últimos años en Asturias.

Sí que fue una manifestación multitudinaria y muy emotiva. Contamos con el apoyo de distintas CNT del Estado, con compas que se pegaron una paliza de viaje para estar ese día en Gijón con nosotras, dejándonos muy claro que no estamos solas y que la solidaridad también será nuestra arma contra la represión. Dentro de la geografía asturiana recibimos el apoyo de un gran número de colectivos, sindicatos, centros sociales, asociaciones y plataformas de distintos ámbitos que se sumaron a la convocatoria de la manifestación: CSI, CGT, SUATEA, CCOO Asturies, UGT Asturies, CS La Semiente, CS La Xusticia, CS L’apiaderu, CS La Llume, Llar El Mataderu, Llar La Llegra, Milenta Muyeres, Les Rudes, Fuerza Muyer, Muyeres Rurales del Oriente d’Asturies, Feminismos polos DDHH, Bloque Críticu Asturies, Comité d’Asturies pola Amnistía, Coordinadora en Defensa de las Pensiones Asturias, Ecoloxistes n’Aición d’Asturies, Podemos Asturies, IU Asturies, PCA, PCTE, CJC, Mocedá Comunista d’Asturies, Andecha Astur, Anticapitalistes, FSOA, FSOF, La Rede Xixón Oeste, Grupo Higinio Carrocera FAI, Sindicato d’Estudiantes, Libres y Combativas, Izquierda Revolucionaria, Sindicalistas de Izquierda, Kellys Unión Asturias, Asturies Feminista 8M, Coru Antifascista Al Altu la Lleva, AMA Asturies, La Federación Asturiana Memoria y República (Famyr), Pachakuti, CSA La Kuadra, Asturias Socialista, Tiempo de Cerezas, Organización de Mujeres de la Conferencia Intersindical, Fundación Andreu Nin de Asturies, Movimiento Pensionista de Siero, Asociación de Pensionistas de Gijón, Güesperon, Plataforma de Trabajadoras de Centro de Día y Crad de Asturies y Federación de Asociaciones Vecinales de Xixón. Además de todas ellas, estamos recibiendo muestras de cariño y de apoyo de otros colectivos, como la FAGC (Federación Anarquista Gran Canaria, de quienes nos acordamos estos días por la censura en redes sociales), el Alcuentru d’Escritos Llibertarios de León, también desde Alemania… Ya perdemos la cuenta inmensamente agradecidas.

¿Qué iniciativas habéis puesto en marcha para afrontar las multas económicas?

Actualmente tenemos la campaña del aceite solidario (¡y delicioso!) que están gestionando las compañeras de la cooperativa La Zarza, también dentro del SAT y de Coop57. Meses atrás lanzamos una campaña de crowdfunding que ya terminó, hace unos días la CNT de La Felguera sacó unas camisetas deportivas solidarias, seguimos con más merchandising, y desde la CNT de Miranda de Ebro nos apoyaron económicamente con lo recaudado en el II Festival Antirrepresivo, manteniendo aún el brazo tendido para futuros eventos. Sabemos que nos queda camino y todavía estamos asimilando la situación para más adelante, pasado el verano, continuar con charlas y demás jornadas antirrepresivas.

Alguna cuestión última que queráis comentar para nuestras lectoras del periódico o que queráis recalcar de esta entrevista y sobre todo en vistas al futuro de la lucha de CNT Gijón y el sindicalismo…

Lo que tenemos más que claro es que, por un lado, hicimos lo correcto y, por otro, que lo que hicimos fue lo que hacíamos en otros conflictos y lo que seguimos haciendo en los actuales: sacar el conflicto a la calle. Parece que solo las plantillas de la típica fábrica con cientos de trabajadores pueden sacar sus problemas laborales, y eso en Asturies está muriendo; ahora son miles de personas trabajadoras desperdigadas en miles de puestos de trabajo, y cada situación de explotación que nos quieren vender como un caso aislado forma parte de un único conflicto global que pone en evidencia la situación de precariedad que estamos viviendo. No es tu problema con las horas, el mío con las vacaciones, el del otro con su categoría… Es nuestro problema con un sistema usurero y egoísta.

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