El circo viene a la ciudad… yo no voy

A partir de 2014, Cataluña se convertirá en la primera comunidad autónoma en prohibir los circos que usen animales en sus espectáculos. Esta iniciativa legal es, en cierta manera, consecuencia del debate y de la presión social que está surgiendo acerca de la legitimidad del uso de animales, en este caso, para entretenimiento. Pero independientemente de las medidas legales que se tomen, acabar con la explotación de estos animales es una responsabilidad de todo el mundo; de un cambio de conciencia.

La vida de los animales en el circo

Los animales que se exhiben y son propiedad de los circos pueden tener un origen diverso: algunos provienen de criaderos, otros nacen de animales del propio circo y otros han sido capturados en la naturaleza; pueden ser animales que pertenezcan a especies salvajes o a especies domesticadas.

Para los animales que son obligados a vivir en los circos lo único que les espera es una vida de cautiverio. Son privados de libertad, pasan su vida en espacios no adecuados para sus necesidades (algunos viven en jaulas de las que sólo salen para realizar la función), su movilidad es reducida (por ejemplo, un elefante en libertad se desplazaría unos 20 kilómetros al dïa en busca de comida y agua) y soportan los constantes desplazamientos del circo itinerante. Todo esto les genera problemas de salud, estrés, enfermedades y, en ocasiones, la muerte. Además de todo esto, deben sufrir la dominación y el sometimiento en los entrenamientos para que consigan aprender los trucos que realizarán en el circo. Sin embargo, independientemente de las condiciones en las que vivan en el circo y de las técnicas que se utilicen para entrenarlos, los animales en el circo son tenidos como propiedades, explotados como meros recursos para ganar dinero por parte de los/as empresarios/as del circo, esclavizados y expuestos como objetos para nuestro entretenimiento.

Cuando usamos a los demás animales como si fueran recursos, no tenemos en cuenta sus intereses o anteponemos los nuestros (de entretenimiento, vestimenta, alimentación…) por encima de los suyos se da un tipo de discriminación basado en la especie, esto es, especismo. La forma más común de especismo es la que discrimina a todos los animales que no pertenecen a la especie humana, favoreciendo a los seres humanos.

Los argumentos del circo

Los circos son un negocio y para legitimar el uso y explotación que hacen de los animales aluden a todo tipo de argumentos. Entre ellos podemos encontrar que en el circo se conservan animales en peligro de extinción, que viviendo en él están protegidos de la caza furtiva y que sin animales el circo se acaba. Por otra parte, se defienden de las acusaciones de maltrato y crueldad. Tanto la conservación de una especie como la protección de dichos animales frente a la caza (furtiva o legal, ambas acaban con sus vidas) no puede ser una excusa para encerrar y obligar a un animal a hacer espectáculos de por vida. A esto alude el Gran Circo Americano cuando presenta a Golitah, un rinoceronte blanco que mantienen condenado a compartir un trailer de 14 metros con dos cebras, a realizar absurdos trucos y  a viajar constantemente soportando condiciones meteorológicas diferentes de las que se dan en la sabana africana (su hábitat natural). Creemos que hay maneras más eficaces de luchar contra la caza o de proteger el medio en el que viven. El circo sin animales es posible y existe. Actualmente son muchos los circos que prescinden de incluir animales en sus funciones y tienen éxito. Aún en el caso de que no fuera posible, tampoco sería una justificación mantener un negocio que no es ético. Con respecto al maltrato, argumentan que reciben los cuidados veterinarios necesarios y que no entrenan con crueldad. Sin embargo, ¿acaso obligar a un animal a vivir en cautividad no es suficientemente injusto sin que haya necesidad de maltrato? En el circo, los animales que viven allí son tratados de igual manera que un camión, deben cuidarles para que no se estropeen y puedan sacarles el máximo beneficio posible durante el mayor tiempo. Si de verdad estuvieran interesados/as en protegerles y respetarles deberían darles la oportunidad de vivir en libertad y dejar de usarles.

Los animales también quieren ser libres

Los animales, ante esta situación de opresión y falta de libertad, también se fugan, se rebelan, oponen resistencia e, incluso, atacan a quienes consideran sus opresores. En abril de 2001 encontraron la muerte un tigre y un león que, junto con otros dos leones y varias avestruces, habían visto su oportunidad de huir del Circo Holyday mientras el espectáculo se encontraba en Cascante (Navarra). En 2006 en Valencia, una cría de llama consiguió escapar del Circo Americano durante unas horas. En agosto de 2010, un guacamayo consiguió escapar del Gran Circo Mundial, en su paso por Vitoria, y se refugió en un árbol. Posteriormente, en 2011, se documentó el primer intento de fuga de Pipo, un hipopótamo del Circo Rola Doma, en Felantix (Palma). Un año más tarde Pipo protagonizaba su segundo intento de fuga en Son Ramonell, en la localidad mallorquina de Marratxí. Poco después, en marzo de 2012, un cachorro de león huyó del recinto que el mismo circo había instalado en Can Picafort.

El circo y la infancia

El público mayoritario de los circos son los/as niños/as y los familiares que los/las acompañan. Posiblemente esa será la primera vez, y de las pocas ocasiones, que un/a niño/a vea en su vida a animales salvajes que son propios de lugares tan lejanos a nosotros/as. Pero realmente este espectáculo “mágico” y fascinante conlleva la falta de libertad y privación de animales que viven en jaulas, lejos de su hábitat natural y que son obligados a actuar. La relación con los demás animales debería basarse en el respeto y no en la dominación, privacidad esclavitud. Sin embargo, lo que aprenden los/as niños/as es que los demás animales están ahí para nuestro uso y disfrute.

Por el fin del circo con animales

De todos/as nosotros/as depende, en primera instancia, que la esclavitud no sea rentable. Cuando asistimos a un espectáculo con animales no humanos mantenemos, financiamos y legitimamos qué tipo de circo queremos, qué tipo de entretenimiento queremos mantener. Encontramos que hay maneras de entretenimiento más respetuosas para con todos/as. La diversión nuestra no puede ser a costa del sufrimiento de otros/as.


Para más información: www.porelfindelcircoconanimales.wordpress.com

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